SINALOA.—
SUBSIDIO AL MAÍZ EN SINALOA NO CUBRE TODA LA PRODUCCIÓN Y LIMITA GANANCIAS DE PRODUCTORESEl acuerdo entre el gobierno federal, el estatal y productores de maíz establece un apoyo de hasta 1,700 pesos por tonelada; sin embargo, especialistas y líderes agrícolas advierten que el beneficio no cubrirá toda la producción y podría resultar insuficiente para garantizar ganancias en el campo.
Con este esquema, sumado al precio de referencia en la Bolsa de Chicago —que el pasado 21 de abril ubicó el maíz en 4,257 pesos por tonelada—, los agricultores podrían recibir hasta 5,957 pesos por tonelada, lejos de los 7,200 pesos que inicialmente demandaban.
Aunque el convenio fue presentado como un avance tras movilizaciones de productores, el apoyo tiene limitaciones clave. Solo cubrirá un máximo de 10 toneladas por hectárea, cuando en Sinaloa el promedio de producción ronda las 12 toneladas, e incluso puede alcanzar hasta 17 en algunos casos.
De acuerdo con datos de Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, el costo de producción por hectárea asciende a 52,901 pesos. Bajo condiciones ideales, los ingresos podrían ser de 71,484 pesos por hectárea, con una ganancia estimada de 18,583 pesos; sin embargo, al limitar el apoyo a 10 toneladas, este margen se reduce significativamente.
Además, el subsidio se divide en varias fuentes: 800 pesos aportados por el gobierno federal, 400 por el gobierno estatal y 500 pesos adicionales vía descuentos en intereses para quienes tienen financiamiento con FIRA. Esto implica que los productores deberán realizar trámites en hasta cuatro ventanillas distintas para cobrar el apoyo completo.
En este contexto, quienes no tienen relación con FIRA solo podrán acceder a 1,200 pesos por tonelada, lo que reduce aún más sus ingresos. Para ellos, la ganancia estimada baja a apenas 1,669 pesos por hectárea, mientras que quienes sí cuentan con financiamiento de esta institución podrían obtener alrededor de 6,669 pesos.
La situación es aún más complicada para los productores que rentan tierras, ya que deben sumar entre 10,000 y 14,000 pesos por hectárea en costos de arrendamiento, lo que los coloca en números rojos.
- A esto se suma la incertidumbre sobre los tiempos de pago, pues algunos agricultores aún no reciben apoyos de ciclos anteriores, lo que incrementa su endeudamiento por intereses.
Especialistas también advierten que el esquema podría "castigar" a los productores más eficientes, ya que las toneladas adicionales que superen el límite de 10 por hectárea no recibirán apoyo. Se estima que cerca de 800 mil toneladas —alrededor del 20% de la producción esperada— podrían quedar fuera del beneficio.
Según cifras del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera de la Secretaría de Agricultura, en el ciclo otoño-invierno se sembraron alrededor de 357 mil hectáreas en Sinaloa, con una producción estimada de cuatro millones de toneladas, cuyo valor superaría los 24 mil millones de pesos.
Líderes agrícolas, como Baltazar Valdéz Armentía, de Campesinos Unidos de Sinaloa, señalaron que los costos de producción pueden alcanzar hasta 6,800 pesos por tonelada, lo que hace insuficiente el apoyo acordado.
En la misma línea, Miguel Ángel López Miranda, presidente de la Liga de Comunidades Agrarias, consideró que, aunque representa un avance, el esquema no resuelve de fondo la problemática del campo.
Ambos coincidieron en la necesidad de establecer políticas de largo plazo que garanticen precios justos y mejores condiciones de financiamiento para los productores.