En 2026, Matilda cumple 30 años desde su estreno, y su permanencia dice mucho sobre el cine familiar que realmente queda en la memoria: no es el que baja el nivel para hablarles a los niños, sino el que confía en que pueden entender el humor, la tristeza, la injusticia y la imaginación sin que todo tenga que explicarse de más. La película de Danny DeVito, protagonizada por Mara Wilson, sigue funcionando porque toma en serio el mundo interior de una niña que lee, observa y se rebela contra adultos incapaces de escuchar.
El criterio de este ranking va por ese lado: películas familiares con comedia, aventura o fantasía, pero también con conflictos claros, personajes con carácter y una mirada que no trata a los chicos como espectadores distraídos. Algunas son más caóticas, otras más emotivas; todas entienden que una historia para ver en familia puede ser ligera sin ser simple.
Más barato por docena, dirigida por Shawn Levy y estrenada en 2003, sigue a la familia Baker, encabezada por Tom y Kate, interpretados por Steve Martin y Bonnie Hunt. La premisa es sencilla: doce hijos, dos padres con proyectos propios y una vida doméstica donde cualquier cambio puede desordenarlo todo.Lo interesante es que la película no reduce la familia numerosa a una colección de travesuras. Hay humor físico, sí, pero también tensiones sobre mudanzas, trabajo, atención, pertenencia y el lugar que ocupa cada hijo dentro de un grupo enorme. Entra en la lista porque entiende algo básico: en una familia grande, los chicos no son "masa", son personas distintas compitiendo por ser vistas.
Películas familiares que mezclan comedia, aventura y emoción sin rebajar el conflicto.antes de que la historia respire.