El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, un tiempo de ayuno, reflexión y penitencia dentro del calendario cristiano.
En esta fecha, los fieles acuden a la iglesia para recibir la ceniza en la frente, generalmente en forma de cruz, acompañada de frases como "Polvo eres y en polvo te convertirás" o "Arrepiéntete y cree en el Evangelio", recordatorios de la fragilidad humana y la necesidad de conversión espiritual.
- Para los católicos de entre 18 y 59 años, es un día de ayuno obligatorio, limitado a una comida principal y dos más pequeñas. También muchas iglesias protestantes —como las episcopales y luteranas— celebran liturgias similares, mientras que otras denominaciones tienen prácticas propias de penitencia y oración. En algunos lugares, incluso se ofrece "ceniza para llevar" en espacios públicos como estaciones o aeropuertos, facilitando la participación de quienes no pueden acudir a un templo.
La Cuaresma se extiende por 40 días hasta la Pascua, evocando el ayuno de Jesús en el desierto y simbolizando un periodo de prueba y renovación espiritual. Durante este tiempo, los creyentes practican oración, obras de caridad y renuncias personales, que pueden ir desde dejar ciertos alimentos hasta reducir el uso de pantallas.
Además de la abstinencia de carne los viernes, muchas comunidades han convertido las tradicionales "frituras de pescado" en momentos de convivencia y recaudación. En las iglesias ortodoxas, la llamada "Gran Cuaresma" comienza en fechas distintas y sigue sus propios cálculos para la Pascua, aunque comparte el mismo espíritu de penitencia y preparación.