En el océano Pacífico se está gestando un fenómeno climático inusual conocido como El Niño Godzilla, que según especialistas podría elevar las temperaturas globales a niveles récord entre finales de este año y 2027. Este evento tendría el potencial de desencadenar condiciones meteorológicas extremas con impactos tanto en comunidades humanas como en la vida silvestre.
Este patrón climático, que suele presentarse dos o tres veces por década, incrementa las temperaturas medias del planeta y altera los regímenes de lluvias. En las últimas semanas, las aguas superficiales del Pacífico central se han calentado más rápido de lo normal, superando el umbral que marca el inicio de un episodio de El Niño.
- Expertos como Gabi Hegerl, de la Universidad de Edimburgo, señalan que este fenómeno expone grandes áreas oceánicas a aguas cálidas, lo que eleva las temperaturas globales. Además, se prevé que su impacto se intensifique por la presencia de un dipolo positivo en el océano Índico, que suele provocar sequías prolongadas en Indonesia y Australia, aumentando el riesgo de incendios y escasez de agua.
De acuerdo con Chris Brierly, de la UCL, las proyecciones apuntan a un episodio particularmente fuerte, posiblemente el más intenso de la historia moderna. Las mediciones actuales ya superan los 0.5 °C por encima de lo normal en el Pacífico, y algunos modelos sugieren que podrían alcanzar hasta 3.5 °C.
- Las consecuencias serían globales: sequías en Indonesia, Filipinas, India y Australia; lluvias torrenciales en Ecuador, Perú, México y partes de Estados Unidos; además de tormentas intensas y olas de calor en América del Norte. Según Timothy Osborn, de la Universidad de East Anglia, el desplazamiento de las tormentas convectivas hacia el Pacífico central altera la circulación atmosférica mundial, generando desequilibrios climáticos en múltiples regiones.
La Oficina Meteorológica Británica coincide en que el episodio de 2026-2027 podría compararse con los más severos de décadas pasadas. Los efectos suelen alcanzar su punto máximo hacia finales de año y extenderse hasta febrero.
El meteorólogo Jeff Berardelli advirtió recientemente que podríamos enfrentar fenómenos meteorológicos sin precedentes en la historia moderna, con repercusiones significativas para la sociedad, la agricultura y la salud ambiental.