Signos definitivos de que debes aceptar una segunda cita

Una primera cita puede tomar dos caminos. Puede ser divertida, desenfadada e interesante, pero también puede ser estresante y decepcionante

Una primera cita puede tomar dos caminos. Puede ser divertida, desenfadada e interesante, pero también puede ser estresante y decepcionante. En cualquier caso, es la primera impresión fiable que tenemos de la otra persona y marca una pauta para el futuro, ya sea una segunda cita o no.

A veces, sin embargo, podemos dejarnos llevar y pasar por alto algunas señales sutiles que nos animarían a tener una segunda cita con esa persona.

En esta galería, repasamos una lista de señales que deberías tener en cuenta antes de decir sí, o no, a la siguiente cita. ¿Sientes curiosidad? Haz clic en la galería.


Te diviertes

Disfrutar es un claro indicador de que una cita va bien. Esto es lo primero que debes tener en cuenta, así que pregúntate: ¿me divertí en la primera cita? Si la respuesta es afirmativa, entonces una segunda cita podría ser una buena idea.

Puede que lo pienses racionalmente, pero piensa en cómo respondiste subconscientemente a la situación. ¿Se te pasó el tiempo volando, sonreíste y te reíste mucho? Todas estas son buenas señales, incluso si a nivel consciente no te gustó su elección de ropa, por ejemplo.

La conversación fluye

La comunicación es muy valiosa y una buena comunicación verbal es imprescindible cuando se trata de relaciones sanas. Si ambos conectáis a este nivel y la conversación fluye con naturalidad, ¿por qué no intentarlo de nuevo?

    El experto en relaciones David Bennett destaca la importancia de observar cómo se comunica una persona. "¿Es asertivo? ¿Es abierto? ¿Es tímido? ¿Presiona a los demás? Busca pistas sobre cómo se comunica, porque eso te indicará cómo lo hará después. Si es abierto, asertivo, escucha con atención y está relajado, consigue una segunda cita", dice Bennett.

Hay química

Esto no se puede fingir: lo tiene o no lo tiene. ¿Habéis congeniado a nivel emocional y/o sexual? Eso es una buena señal.

Es importante sentirse atraído y entusiasmado por la persona con la que salimos, así que si lo consigues desde la primera cita, ¡es genial!