- Un estudio realizado en el archipiélago de San Benito reveló que más del 25 % de los lobos finos de Guadalupe presentan alopecia, un fenómeno que podría estar relacionado con cambios en el ecosistema marino.
Un grupo de investigadores alertó sobre la presencia de alopecia en lobos finos de Guadalupe (Arctocephalus townsendi), una especie endémica de México, luego de detectar que más de una cuarta parte de los ejemplares monitoreados en el archipiélago de San Benito, en Baja California, presentan pérdida de pelaje.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Frontiers in Marine Science, durante los monitoreos realizados en 2024 se evaluaron 208 individuos, de los cuales 53 mostraron signos de alopecia, lo que representa el 25.5 % de la población analizada.
La investigadora del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Priscilla Casandra Gutiérrez, explicó que este fenómeno podría ser una señal de alteraciones ambientales más amplias que afectan al ecosistema marino.
La especialista detalló que los animales pierden el pelaje primario, responsable de su característico color café y de protegerlos de la radiación solar. Al desprenderse esta capa, queda expuesto el pelaje secundario, de color claro, razón por la que los ejemplares afectados adquieren una apariencia blanquecina.
Además de brindar protección contra los rayos ultravioleta, esta cubierta externa ayuda a conservar la salud del animal, por lo que su pérdida podría aumentar la vulnerabilidad de la especie.
Hasta el momento, las investigaciones han descartado que la alopecia esté relacionada con infecciones provocadas por hongos, bacterias o parásitos. Sin embargo, los científicos consideran que factores como el calentamiento de los océanos, la contaminación marina, la presencia de metales pesados o problemas nutricionales podrían estar influyendo en el debilitamiento del pelaje.
El siguiente paso de la investigación será analizar la presencia de contaminantes en el agua para determinar si algunos compuestos están alterando el sistema endocrino de estos mamíferos marinos.
Los especialistas hicieron un llamado a fortalecer la investigación en medicina de la conservación y enfermedades emergentes, al considerar que comprender las causas de esta afección será clave tanto para proteger al lobo fino de Guadalupe como para evaluar la salud de los ecosistemas marinos del país.