Jesucristo Go, la versión religiosa de Pokemon Go

El nuevo juego está disponible tanto para usuarios de Android como de iOS. Es una aplicación gratuita de realidad virtual que usa la geolocalización para funcionar

Pokémon GO ya tiene una versión religiosa. Quien se lo iba a decir a Pikachu y compañía pero la realidad es que el Vaticano ha lanzado Jesucristo Go («Follow JC Go», algo así como «Sigue a Jesucristo y Adelante!») para acercarse a los jóvenes.

El nuevo juego está disponible tanto para usuarios de Android como de iOS. Es una aplicación gratuita de realidad virtual que usa, al igual que Pokémon Go, la geolocalización para funcionar.

Este juevo, de tipo educativo religioso, requiere que el usuario se registre para poder tener su propio avatar. A partir de ese momento, su objetivo consiste en buscar personajes de la Biblia, Advocaciones Marianas, Santos, Beatos, Personas reales en ubicaciones del mundo real para invitarlos a formar parte de un «Equipo de Evangelización».

A medida que el jugador se vaya desplazando e invite a quienes se encuentre a formar parte del «eTeam» a tantos como pueda, deberá contestar «Verdadero» o «Falso» a las preguntas que le aparecen. Si la respuesta es correcta, el personaje formará parte de su «eTeam», y sumara puntos. Si el personaje lo tiene ya en su equipo, puede o no, compartirlo con algún amigo de su «eTeam». Si la respuesta es incorrecta, tendrá tres opciones: dejarlo y buscarlo en una próxima ocasión; volver a intentarlo por 3 denarios o pedir ayuda a un amigo.

La «app» tiene interacción social, mensajes de texto y promueve reuniones físicas de los usuarios en distintas ubicaciones de sus poblaciones para cumplir con obras de misericordia o ciertos desafíos.

Para sobrevivir en el juego, el avatar dispondrá de pan, agua, espiritualidad y denarios. Las calles del mundo real aparecen representadas en forma de mapa, que muestra el lugar donde se encuentra el jugador.

Por su camino, el avatar se encontrará también con vídeos bíblicos, de cantantes e información, para que pueda recordar o aprender de la Biblia, cantar si le apetece, reflexionar, orar, o lo que que quiera. De hecho, tendrá la opción de verlos o no.