Mitos sobre la alimentación y el deporte.

Mostramos algunas de las creencias más extendidas relacionadas con la dieta y el deporte

DESMONTANDO MITOS

El mundo de la nutrición está rodeado de mitos. Si hablamos en concreto de alimentación y ejercicio existen algunas creencias que no se corresponden con la realidad. Precisamente el Consejo General de Dietistas-Nutricionistas lanzaba recientemente una campaña divulgativa sobre dichas creencias erróneas. Si te parece, vamos con algunas de las más comunes, y nos cuentas si tienen algo de cierto o por qué deberíamos desterrarlas:

-‘Entrenar en ayunas es bueno para perder grasa’

La mejor estrategia para perder grasa es tener un déficit calórico progresivo y distribuido a lo largo del día, evitando suprimir comidas enteras. Entrenar en ayunas puede ser una elección para algunas personas y deportistas, pero es un error pensar que por ello vamos a perder más grasa.

-‘Para ganar músculo es preciso comer mucha proteína 

No hay evidencia científica que asocie un consumo excesivo de proteína con una mayor ganancia de masa muscular. Con excesivo nos referimos a >3 gramos por kilo de peso total. Podrá ser más elevado su consumo que en población sedentaria a la que la recomendación puede encontrarse rondando 1 gramo por kilo de peso. La forma más eficaz de ganar masa muscular es ajustando un correcto entrenamiento, sobre todo de fuerza, y un buen plan dietético, que verá aumentado su aporte de energía y nutrientes, entre ellos las proteínas.

-‘Después de entrenar, nada de carbohidratos o de grasas en la cena’

Volvemos al ‘depende del tipo de objetivo planteado’, pero por norma general el carbohidrato es el nutriente principal dentro de una planificación deportiva. Tras un entrenamiento, lo principal es la recuperación, donde la alimentación cobra especial interés. No podemos olvidar que verduras, hortalizas y frutas han de cobrar importancia también en esta población.

-‘Como hago deporte puedo comer lo que quiera’

Con y sin deporte, hay que tener la libertad de llevarnos a la boca el alimento que cada persona considere necesario. Es erróneo el planteamiento de la mayoría de todas estas creencias, en las que se justifica un fin mediante un medio, en este caso hacer ejercicio para no tener cargo de conciencia al comer. La respuesta es ‘sí’ y ‘no’. Come lo que consideres en cada momento, pero de forma consecuente a tu situación de salud. La práctica de ejercicio físico ha de ir destinada a ello; a ganar salud.