Una tercera cría de mono araña nació en el Parque Nacional Cañón del Sumidero, en Chiapas, lo que refuerza la recuperación de una especie que se consideraba prácticamente extinta en la zona hace más de 30 años.
La hembra de la pareja reintroducida dio a luz a finales de marzo de 2026, tras un proceso de monitoreo permanente por parte de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el Zoológico Regional Miguel Álvarez del Toro (Zoomat) y la organización Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta (Cobius).
RECUPERACIÓN DE UNA ESPECIE EN PELIGROEl mono araña (Ateles geoffroyi vellerosus) está catalogado en peligro de extinción en la NOM‑059‑SEMARNAT‑201, por lo que el nacimiento de esta cría es un hito para la restauración ecológica del Cañón del Sumidero.
La dependencia federal explica que, en 2016, se reintrodujeron 12 ejemplares en la pared oeste del cañón y, tras un proceso de adaptación, solo una pareja sobrevivió y se consolidó como grupo familiar. En 10 años esa pareja ha tenido tres crías (2019, 2022 y 2026), lo que prueba la viabilidad del ecosistema local.
HÁBITAT Y ALIMENTACIÓN DEL GRUPOLa familia de monos de la especie se alimenta principalmente de especies nativas del área, como chicozapote, higo y ramón, lo que evidencia que los primates no solo sobreviven, sino que están funcionalmente integrados al ecosistema de la reserva.
Esa dieta y el hecho de que se mantengan en un mismo territorio consolidado indican que el bosque de la zona ha recuperado parte de su capacidad de soporte para especies de alto nivel de especialización.
RECOMENDACIONES PARA VISITANTESAnte el aumento de la población y la presencia de la nueva cría, autoridades ambientales han emitido lineamientos para proteger a los monos y a los turistas. Entre las recomendaciones principales están:
- Mantener al menos 20 metros de distancia de la orilla del río al avistar a los primates.
- Evitar ruidos excesivos que puedan estresar al grupo, en especial a la cría.
- Tener precaución con el macho alfa, que suele adoptar conductas de protección muy activas si percibe amenazas al grupo, lo que puede derivar en reacciones agresivas hacia personas o embarcaciones muy cercanas.
Estas medidas buscan que la presencia de turistas y de servicios de navegación en el río se mantenga, pero sin perturbar la estabilidad de la frágil población de mono araña, que representa hoy uno de los grandes triunfos de la conservación de la biodiversidad en Chiapas.