Cuando buscas productos para la piel o el cabello, seguramente has notado que hay diferencias importantes de precio entre unos y otros. ¿Te preguntas si es solo marketing o hay una explicación más allá?
Sí hay diferencias. Mientras algunos son productos cosméticos, otros son dermocosméticos. En este artículo te explicamos sus características, así como la ciencia que sostiene cada gota de sérum o crema que aplicas en tu rostro o cuerpo.
¿Qué son los productos dermocosméticos?Los productos dermocosméticos son soluciones de cuidado personal que combinan la acción estética de la cosmética con el rigor científico de la farmacología. Están formulados con ingredientes activos en concentraciones clínicamente probadas para generar un cambio real en su salud y apariencia.
Diferencia entre dermocosméticos y cosméticosLa diferencia principal entre la cosmética convencional y la dermocosmética está en el rigor de su desarrollo. Mientras que la primera se centra en la sensación y estética inmediata, como mencionamos, los dermocosméticos tienen un proceso de desarrollo basado en investigaciones.
Esta base científica implica que, antes de que un producto llegue a un estante, ha pasado por diversas fases de estudio in vitro (en células aisladas) y estudios in vivo (en voluntarios reales bajo supervisión médica).
De acuerdo con sociedades médicas, como la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), estos productos deben demostrar su eficacia mediante métodos objetivos, como la corneometría (medición de hidratación) o la ecografía cutánea, para garantizar que el activo está presente y cumple su función.
Investigación de ingredientes activos
Una parte importante de la investigación para el desarrollo de dermocosméticos se enfoca en identificar ingredientes que generan un beneficio en la piel y en aislarlos para eliminar impurezas que podrían causar alergias.
En ese camino se han descubierto activos, como:
1. Retinoides de última generación: Tras décadas de estudio, se ha conseguido estabilizar derivados del retinol que son potentes activos para la renovación celular. Gracias a ese proceso, se han podido desarrollar productos para pieles sensibles.
2. Péptidos: Son cadenas de aminoácidos que actúan como "llaves" químicas que le dicen a tu piel que produzca sustancias como el colágeno y la elastina para mejorar la elasticidad y firmeza.
3. Niacinamida (Vitamina B3): Se ha demostrado que mejora la función barrera de la piel al aumentar la producción de ceramidas naturales que retienen la humedad y previenen el envejecimiento y la oxidación.
4. Vitamina C pura: Un potente antioxidante que, en concentraciones precisas, neutraliza los radicales libres para evitar la oxidación, estimula la producción de colágeno y unifica el tono de la piel.
5. Ácido tranexámico: Se descubrió su capacidad para interrumpir procesos que generan el exceso de melanina (pigmentación de la piel). Por eso, se utiliza como un activo de alta precisión para tratar manchas persistentes y melasma.
¿Cómo funcionan los productos dermocosméticos?Para entender cómo los ingredientes activos contenidos en un dermocosmético pueden cumplir su función, hay que tomar en cuenta que una parte de la investigación se enfoca en diseñar productos que puedan penetrar en la barrera de la piel.
Para lograrlo, se usan distintos sistemas de liberación (delivery system):
- Liposomas y nanotecnología: Algunas fórmulas encapsulan los activos en esferas microscópicas de lípidos, para que ingredientes inestables, como la Vitamina C, atraviesen la capa superficial de la piel (el estrato córneo) sin oxidarse.
- El pH correcto: La ciencia ha encontrado que algunos activos, como AHA, solo son efectivos si el pH de la fórmula es el adecuado (normalmente entre 3.0 y 4.0). Por lo tanto, desarrollan formulaciones apropiadas.
- Peso molecular: En el caso de ingredientes como el Ácido Hialurónico, la investigación ha permitido crear versiones de alto peso molecular para hidratar la superficie y de bajo peso molecular para penetrar en capas más profundas de la piel.
Beneficios de los productos dermocosméticos
Gracias al rigor detrás de su investigación y desarrollo, los productos dermocosméticos tienen beneficios en quienes los usan, como:
Están probados dermatológicamente
Significa que el producto es sometido a pruebas de parche (patch tests) y estudios de uso en humanos voluntarios, supervisados por médicos dermatólogos.
El objetivo es verificar la compatibilidad cutánea (que sean aptos para la mayoría de tipos de piel) y asegurar que el riesgo de reacciones adversas o sensibilización sea mínimo, bajo condiciones de uso normales.
Son seguros para pieles sensibles o con ciertas condiciones
Al estar formulados sin fragancias irritantes, alcoholes secantes o conservadores agresivos comunes en la cosmética tradicional, son la opción más segura para personas con rosácea, dermatitis atópica o acné severo.
Resultados medibles y predecibles
Al utilizar concentraciones exactas y probadas en ensayos clínicos, quienes lo usan saben qué esperar de su tratamiento.
Por ejemplo, no se basan en una percepción subjetiva de "suavidad", sino en una mejora cuantificable de la hidratación, la elasticidad o la reducción de manchas, según lo que ha sido documentado previamente en grupos de control médicos.
Garantizan la estabilidad de sus activos
A diferencia de otros productos donde los ingredientes pueden degradarse rápidamente, la dermocosmética utiliza envases especiales y estabilizadores para que la fórmula no pierda sus propiedades por la exposición a la luz o al oxígeno y mantenga su efectividad.
Consejos para tu rutina de skincare
¿Cómo cuidar la piel con productos dermocosméticos? Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu dermatólogo/a y toma en cuenta estas recomendaciones generales en tu rutina:
Aplica primero las texturas acuosas (sérums) y luego las más densas (cremas). Los productos a base de agua tienen moléculas más pequeñas que deben penetrar primero.
Respeta el tiempo de absorción entre pasos: La piel necesita de uno a dos minutos para asimilar cada activo aplicado.
Sé constante: Muchos de los activos necesitan una exposición sostenida de, por lo menos, un ciclo completo de renovación celular (28 días).
No olvides la protección solar: La radiación UV degrada muchos de los activos aplicados y acelera la oxidación celular. Por ello, el protector solar es un paso imprescindible.
Elige lo mejor para el cuidado de tu pielAhora que conoces mejor la diferencia entre los cosméticos convencionales y los productos dermocosméticos, será más sencillo elegir lo mejor para el cuidado de tu piel y cabello.
Gracias a su formulación con base en investigaciones y pruebas científicas, la dermocosmética es una inversión en la salud celular de tu piel, que se reflejará en su bienestar. Su cuidado está enfocado en su funcionamiento, no solo en la apariencia superficial.