Este viernes 16 de enero de 2026 entró en vigor la prohibición absoluta de vapeadores, cigarrillos electrónicos y cualquier dispositivo mecánico, electrónico o tecnológico para calentar, vaporizar o atomizar sustancias —con o sin nicotina—, incluyendo modelos desechables de un solo uso.
La medida, publicada el día anterior en el Diario Oficial de la Federación (DOF), reforma la Ley General de Salud vía el artículo 282, que veta adquisición, producción, fabricación, importación, exportación, comercio, distribución, venta y suministro con fines comerciales en todo el territorio nacional.
- La norma exenta posesión y consumo personal —no comercial—, pero prohíbe toda publicidad o propaganda en medios impresos, digitales, TV, radio o cualquier formato. Autorizaciones sanitarias previas quedan sin efecto inmediato, obligando a retirar productos de anaqueles y destruir inventarios comerciales bajo supervisión de Cofepris.
Incumplir la ley conlleva penas de 1 a 8 años de prisión, más multas de 100 a 2 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA) —equivalentes a 11,314 a 226,280 pesos en 2026—.
Estas sanciones aplican a fabricantes, importadores, distribuidores y vendedores, alineadas a delitos sanitarios para desincentivar el mercado negro que explota a jóvenes con sabores atractivos y aditivos tóxicos.
CONTEXTO DE SALUD PÚBLICA
La reforma responde a alertas de la OMS y evidencia local: vapeo causa daños pulmonares graves (EVALI), con hospitalizaciones en aumento entre adolescentes desde 2020, por metales pesados, ultravapor y nicotina adictiva.
- México se une a 37 países con vetos similares, priorizando prevención sobre regulación fallida que permitió proliferación vía tianguis y apps.
Autoridades federales y estatales inician inspecciones: aduanas bloquearán envíos, Profeco clausurará puntos de venta y Profisco decomisará stock. Usuarios personales retienen dispositivos, pero enfrentan riesgos legales si revenden. Esta política integral busca erradicar oferta, reduciendo consumo juvenil en un mercado que creció 500% post-pandemia.