Un nuevo estudio advierte que los monómeros de cristal líquido (LCM), compuestos presentes en pantallas de televisores, computadoras y teléfonos inteligentes, se están acumulando en los cerebros de delfines y marsopas del Indo-Pacífico.
- Los investigadores confirmaron que estos contaminantes persistentes son capaces de atravesar la barrera hematoencefálica en mamíferos marinos, lo que plantea riesgos potenciales para su sistema nervioso y otros órganos.
El análisis se basó en muestras de tejido de delfines jorobados y marsopas sin aleta, recolectadas en el Mar de China Meridional entre 2007 y 2021. Los resultados sugieren que los LCM ingresan principalmente a través de la dieta, siendo las pantallas electrónicas la fuente más probable.
Los hallazgos han generado llamados urgentes a reforzar la regulación y mejorar la gestión de residuos electrónicos, con el fin de evitar que estos químicos sigan afectando la salud de especies marinas vulnerables.