Robot detecta tumores diminutos

Puede ubicar nódulos donde antes era imposible

BIOPSIA CON AGUJA 

Un nódulo pulmonar con posible carácter cancerígeno ya puede analizarse mediante broncoscopia robótica desde tamaños de apenas seis milímetros, sin importar su ubicación dentro del pulmón. Este avance permite detectar la enfermedad en etapas tempranas, explicó el neumólogo intervencionista Sebastián Fernández-Bussy, de la Clínica Mayo en Estados Unidos.

A diferencia de los métodos tradicionales, que requieren lesiones de al menos 20 milímetros y en zonas accesibles para una biopsia con aguja a través de las costillas, esta tecnología facilita el acceso incluso a áreas profundas del órgano.

El especialista indicó que estos equipos fueron aprobados en Estados Unidos a finales de 2019, aunque su uso se expandió tras la pandemia de COVID-19. Actualmente, su disponibilidad se limita a ese país y a algunas naciones de Europa y Asia, como China, Taiwán, Corea del Sur y Japón.

En 2024, Fernández-Bussy reportó resultados de dos mil procedimientos, en los que se detectó cáncer en 70 por ciento de los casos, con una precisión del 85 por ciento. Además, recientemente se ha aplicado la ablación del nódulo en algunos pacientes, logrando en la mayoría su desaparición o estabilidad.

El experto señaló que, aunque el objetivo principal es curar el cáncer, cuando esto no es posible se busca evitar su progresión, algo que esta técnica podría favorecer. Incluso, consideró que con más evidencia, el cáncer de pulmón podría llegar a tratarse como una enfermedad crónica.

También destacó que esta enfermedad sigue siendo una de las principales causas de muerte por cáncer, por lo que detectar los tumores en fases tempranas mejora significativamente el pronóstico y la efectividad del tratamiento.

Por lo general, el proceso inicia con la detección de un nódulo mediante tomografía, seguido de una biopsia para confirmar el diagnóstico, especialmente en personas fumadoras o exfumadoras.

  • A diferencia de la biopsia tradicional con aguja, que tiene un riesgo de hasta 20 por ciento de perforar el pulmón, la broncoscopia robótica utiliza un tubo que entra por la boca y es guiado por software hasta el nódulo, incluso en zonas profundas o ganglios cercanos. Este método reduce el riesgo de complicaciones a aproximadamente 3 por ciento.