La zona arqueológica de Teotihuacán registró este viernes un flujo de turistas significativamente mayor al de los dos días previos, después de que el lunes 20 de abril un sujeto subiera a la Pirámide de la Luna, disparara contra los asistentes, matara a una turista canadiense, dejara 13 lesionados y luego se suicidara.
- Tras el cierre de emergencia y la reapertura cautelosa, las autoridades endurecieron el protocolo de acceso, lo que no impidió que el sitio volviera a llenarse de gente durante la tarde.
- En el viernes posterior al tiroteo, las revisiones a mochilas, bultos y vehículos fueron más estrictas que en el miércoles de reapertura.
En cada una de las cinco puertas de acceso permanecen cuatro elementos de la Guardia Nacional, acompañados de policías estatales y municipales, auxiliares de la Ciudad de México y custodios del INAH, encargados de revisar a cada visitante.
En la Puerta 2, la de mayor afluencia hacia la Pirámide del Sol, automóviles y autobuses turísticos son sometidos a inspección con paletas detectoras de metales en cajuelas, además de revisión visual exhaustiva.
- Los visitantes pasan por detector de metales portátil (que suena con llaves, monedas o hebillas) y mochilas y bolsas son abiertas por elementos de la GN en cada acceso.
En la misma Puerta 2 se construye una caseta metálica de mayor tamaño donde próximamente se instalarán arcos detectores de metal; el INAH anunció que cinco arcos, uno por cada acceso, estarán listos la próxima semana para evitar que se introduzcan armas al interior del complejo.
AUMENTO DE LA AFLUENCIA Y REACCIÓN DE LOS VISITANTESAunque el lunes y martes hubo mucha cautela, el viernes la zona se llenó de turistas, y entre las 11:00 y las 13:00 horas se observó la mayor concurrencia, con cientos de personas caminando por la Calzada de los Muertos y subiendo y bajando de la primera plataforma de la Pirámide de la Luna.
Varios comentaron el tiroteo y buscaban con la mirada el lugar donde ocurrió el ataque, mientras otros relataron que las nuevas revisiones les parecían aceptables, aunque algunos calificaron de "improvisadas" ciertas medidas.
Trabajadores de la zona expresaron confianza en que la afluencia se normalice poco a poco, pese a que el episodio dejó una huella de miedo y preocupación, sobre todo a semanas del Mundial 2026, donde el debate sobre seguridad en sitios turísticos se ha vuelto central.