- Villahermosa es quizá la única ciudad de sureste mexicano que tiene doble fecha de celebración. Cada 3 de febrero celebra el nombre que actualmente lleva desde 1916, previo a la desfanatización religiosa que impulsó el garridismo, y cada 24 de junio celebra su onomástico por el santo: San Juan Bautista, que le dio nombre de 1826 hasta 1916, que acapara la atención cada medio año cuando se combinan la tradición religiosa, el arraigo popular entre los viejos villahermosinos y los festejos culturales institucionales.
Los festejos de este año no son para menos ya que, como señalan las autoridades, la capital tabasqueña cumple "200 años de elevación al rango de Ciudad y 110 años desde que recuperó el nombre de Villahermosa, Tabasco".
De Villa Hermosa a San Juan Bautista
- Los apuntes históricos relatan que la promulgación de la primera Constitución Política del Estado de Tabasco, el 5 de febrero de 1825, marcó el inicio de una nueva etapa en la organización política y territorial de la entidad: "Tras la destitución del gobernador Agustín Ruiz de la Peña, la Constitución fue juramentada el 27 de febrero por el vicegobernador Pedro Pérez Medina, lo que permitió al Congreso del Estado emprender la reorganización del territorio. En este marco, el 25 de marzo de 1825 se estableció la división en tres departamentos: el de la Capital, con cabecera en Villa Hermosa; el de la Sierra, con sede en Teapa; y el de la Chontalpa, con cabecera en Cunduacán.
- "Este proceso institucional sentó las bases para que, el 27 de octubre de 1826, el Congreso Constitucional del Estado de Tabasco decretara la elevación del pueblo de Villa Hermosa a la categoría de ciudad, bajo el nombre de San Juan Bautista de Tabasco. El decreto fue dado a conocer oficialmente el 4 de noviembre de 1826 por el gobernador Marcelino Margalli y el secretario Joaquín Burelo".
La decisión se tomó porque, la entonces Villa Hermosa (sí, separado) se había consolidado como sede de las autoridades del Estado, como centro de la vida política, administrativa, cultural y comercial de Tabasco, aunque también se hizo patente la influencia de la tradición católica en la denominación de la nueva ciudad.
De San Juan Bautista a VillahermosaEn los apuntes históricos ofrecidos por el Ayuntamiento Constitucional del Municipio de Centro, Tabasco, luego de noventa años de llamare San Juan Bautista, en 1916 un nuevo decreto, elimina el nombre judeocristiano y se retoma aquel viejo nombre pero en una sola palabra.
- En esta ocasión el cambio respondió a la postura "anticlerical del movimiento revolucionario, que consideraba el fanatismo religioso contrario al progreso y a las ideas liberales, que el nombre de San Juan Bautista era extenso y sin justificación histórica, mientras que Villahermosa era el nombre primitivo otorgado por Felipe II en 1598 y porque era "acorde con la fisonomía natural del territorio".
- Y desde entonces, villahermosinos se les llama a todos los que habitan este "espacio humano" como bien dijo el exgobernador Enrique González Pedrero. En esta ciudad nacieron Carlos Pellicer, José Gorostiza, José Carlos Becerra, y nuevos autores como José María Bastar Sasso, Gabriela Gutiérrez Lomasto, Teodosio García Ruiz. Y si bien se ha ficcionado muy poco sobre ella, este 2026 cumplió 110 años de llamarse como se llama y es muy probable que ese nombre se quede por siempre. Algunos autores le han aportado a su personalidad: el celebrado escritor inglés "Graham Greene llegó a Villahermosa en 1938 con la intención de documentar la persecución religiosa en el territorio tabasqueño, viaje que le sirvió para escribir la novela El poder y la gloria y su libro de crónicas de viaje Caminos sin ley". Otro católico, el poeta Pellicer que la describía como una ciudad "fea con entusiasmo, la villafea" le aportó los museos Parque Museo La Venta y el Museo Regional de Antropología; Francisco J. Santamaría la Quinta Grijalva.
- Desde el otro, el de las letras, Geney Torruco Saravia le heredó los trece tomos de Villahermosa Nuestra Ciudad; Teodosio García Ruiz le dejó dos libros de crónicas y un libro de poesía: Sin lugar a dudas (1985), Villahermosa Peligro para caminantes (2000) y Villahermosinos (2024); en tanto que el escritor Jorge Priego aportó el título Villahermosa. Ciudad cambiante (2022). Los dos últimos fueron publicado por el Fondo Editorial de Centro (FEC), solo por mencionar algunos de los varios títulos conocidos donde esta ciudad y sus personajes son el tema principal.