Arqueólogos Encuentran Ofrenda Ritual de la Civilización Caral en Peñico

Peñico, punto estratégico de conexión e intercambio entre las comunidades de la costa y la sierra peruana.

DESCUBREN EN PERÚ UNA OFRENDA RITUAL DE 3 MIL 800 AÑOS QUE REVELA LA CONTINUIDAD DE LA CIVILIZACIÓN CARAL

Arqueólogos peruanos realizaron un importante descubrimiento en el sitio arqueológico de Peñico, ubicado en la provincia de Huaura, en el departamento de Lima, donde encontraron una ofrenda ritual con aproximadamente 3 mil 800 años de antigüedad.

El hallazgo está conformado por más de 40 piezas elaboradas en madera y hueso, con representaciones de figuras humanas, animales y diseños geométricos, lo que aporta nuevos elementos para comprender la continuidad cultural de la antigua Civilización Caral.

De acuerdo con información del Ministerio de Cultura de Perú, a través de la Zona Arqueológica Caral (ZAC), los objetos fueron localizados durante trabajos de excavación en una estructura de pequeñas dimensiones que contenía tierra y diversos elementos depositados con un propósito ceremonial.

El jefe del sitio arqueológico de Peñico, Mauro Ordóñez, explicó que mediante técnicas especializadas de excavación y registro se lograron recuperar piezas de gran importancia simbólica, utilizadas posiblemente como parte de un ritual relacionado con la renovación de espacios arquitectónicos monumentales.

El especialista detalló que hasta el momento se han identificado más de 43 tablillas y piezas de madera y hueso, en las que destacan representaciones antropomorfas, zoomorfas y figuras geométricas creadas con gran precisión por los artesanos de aquella época.

  • Además, señaló que la cantidad de piezas podría aumentar conforme continúen los trabajos de investigación y restauración, debido a la existencia de fragmentos que aún deben ser ensamblados.

Entre los objetos recuperados se encuentran figuras que representan personajes femeninos y posibles autoridades, así como imágenes de animales como aves, serpientes y renacuajos, además de diversos símbolos abstractos y geométricos que reflejan los conocimientos artísticos y culturales de la sociedad que habitó la región hace miles de años.

Los investigadores también identificaron que algunas piezas de madera cuentan con espacios diseñados para colocar minerales o piedras semipreciosas, una característica que indica su posible relación con actividades ceremoniales y prácticas rituales de la antigua población.


Durante las excavaciones también fueron encontrados otros materiales, entre ellos cuentas y fragmentos de crisocola, piezas elaboradas con conchas de moluscos terrestres, elementos utilizados como ojos para esculturas y otros objetos pequeños que continúan bajo análisis para determinar su función y significado.

La directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady, destacó que la arqueología permite reconstruir la historia de los pueblos antiguos, comprender la manera en que enfrentaron cambios ambientales y conocer las estrategias que desarrollaron para adaptarse a un territorio con gran diversidad natural como el peruano.

Shady señaló que el estudio del pasado ofrece herramientas para reflexionar sobre los efectos de fenómenos naturales que afectaron a las antiguas sociedades y sobre la importancia de prepararse ante los desafíos ambientales actuales.

El sitio arqueológico de Peñico, fundado alrededor del año 1800 antes de nuestra era, tuvo una extensión cercana a las 20 hectáreas y llegó a contar con alrededor de 15 edificios públicos. Su desarrollo ocurrió después del declive de los primeros grandes centros urbanos de la Civilización Caral, como la Ciudad Sagrada de Caral-Supe.

Los especialistas señalan que Peñico no representó una ruptura con la tradición cultural anterior, sino una etapa de transformación en la que se conservaron conocimientos, prácticas ceremoniales y formas de organización social.

Además, su ubicación permitió que funcionara como un punto estratégico de conexión e intercambio entre las comunidades de la costa y la sierra peruana.