Excavaciones revelan complejo subterráneo en Teotihuacán

Un recinto funerario intrigante es descubierto bajo la Pirámide del Sol en Teotihuacán

DESCUBREN PISTAS SOBRE UN POSIBLE RECINTO FUNERARIO SECRETO BAJO LA PIRÁMIDE DEL SOL
  • Una red de túneles y cámaras ubicada bajo la Pirámide del Sol, en Teotihuacán, continúa despertando el interés de la comunidad científica. Estudios arqueológicos indican que el complejo fue excavado por los propios teotihuacanos antes de la construcción del monumento y que pudo funcionar como un espacio funerario reservado para personajes de alto rango. Sin embargo, evidencias halladas en el sitio sugieren que un objeto o restos de gran importancia fueron retirados antes de que el recinto fuera sellado, dejando un misterio que aún permanece sin respuesta.

Bajo el corazón de la Pirámide del Sol, en Teotihuacán, existe un complejo subterráneo que sigue siendo uno de los mayores enigmas arqueológicos de México. Oculto a más de seis metros de profundidad, el sistema fue descubierto accidentalmente en 1971 y desde entonces ha sido objeto de diversas investigaciones.

Las excavaciones realizadas por especialistas del INAH confirmaron que el túnel no es una formación natural, sino una obra construida por los antiguos teotihuacanos, probablemente antes de que se levantara la monumental pirámide.

El corredor principal se extiende por más de cien metros y conduce a varias cámaras ubicadas bajo el eje central de la estructura.


Los estudios revelan que la zona más profunda del complejo está formada por cuatro cámaras con diseño similar a un trébol, espacio que los arqueólogos consideran de gran relevancia ceremonial y posiblemente funeraria.

Diversas ofrendas, restos de animales, objetos rituales y evidencias de sacrificios fueron localizados en áreas cercanas, fortaleciendo la hipótesis de que el sitio estuvo vinculado con personajes de alto estatus político o religioso.

No obstante, gran parte de la información original se perdió debido a saqueos ocurridos en épocas posteriores. Los investigadores encontraron señales que indican que los propios habitantes de Teotihuacán retiraron algo de gran peso del interior antes de clausurar definitivamente el recinto, aunque se desconoce qué fue exactamente.

Actualmente, científicos continúan explorando el interior de la pirámide mediante tecnología basada en detectores de muones para identificar posibles cavidades ocultas. A pesar de décadas de investigaciones, la estructura sigue guardando secretos que podrían aportar nuevas claves sobre la organización política, religiosa y ceremonial de una de las civilizaciones más importantes de Mesoamérica.