Sin conflicto entre la iglesia y estado

Acuerdos históricos que pusieron fin al conflicto religioso en México

RESTRICCIONES IMPUESTAS

Al cumplirse cien años del inicio de la Guerra Cristera (1926-1929), el doctor Carlos Domingo Méndez Moreno, catedrático de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, aseguró que actualmente no existen conflictos entre la Iglesia y el Estado, aun cuando persisten ciertas diferencias, principalmente durante los gobiernos de izquierda.

El profesor impartió este miércoles el conversatorio "La Guerra Cristera en México: una mirada profunda a un capítulo crucial de nuestra historia", celebrado en el Foro Cultural Viva.

El ponente, doctor en Historia por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), ha escrito y dictado conferencias sobre movimientos sociales e historia de Tabasco.

Durante su intervención, el especialista explicó que la Guerra Cristera fue un proceso social y religioso que estalló en 1926, aunque se gestaba desde años atrás.

En este conflicto, aseveró, miembros de la Iglesia católica se rebelaron por la vía armada contra las restricciones impuestas por los gobiernos posrevolucionarios de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.

Dichas medidas incluían la prohibición de administrar centros educativos, la limitación del número de sacerdotes y la confiscación de bienes eclesiásticos.

Méndez Moreno recordó que la propia Constitución Política de 1917 ya subordinaba la Iglesia al Estado. Asimismo, detalló que el movimiento se focalizó en los estados del centro del país con mayor presencia católica, tales como Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas y Colima.

  • El historiador señaló que, aunque no existe un registro exacto, el conflicto dejó miles de muertos, principalmente del lado cristero, y agregó que, sin tener una relación directa con la guerra cristera, en Tabasco el gobierno de Tomás Garrido Canabal -cercano a los presidentes Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón- también estableció medidas contra la Iglesia, como cambiar los nombres de las comunidades con denominaciones religiosas.

Emiliano Zapata por Montecristo y Villahermosa por San Juan Bautista -esto último en tiempos de Francisco J. Múgica- fueron algunos ejemplos.

Finalmente en 1929 se logra un acuerdo entre la Iglesia y el gobierno para ponerle fin al conflicto. El catolicismo recuperó algunos derechos como bienes y la apertura de algunas iglesias.

Al preguntársele cómo es la relación Iglesia-gobierno actualmente, respondió: "no hay conflicto". Cuando gobierna la derecha a la iglesia se le permite una participación más abierta, aunque cuando lo hace la izquierda hay respeto.