La selección de Inglaterra vivió un susto a su llegada a Kansas City, sede de su concentración para el Mundial, luego de que las autoridades locales emitieran una alerta de tornado apenas unas horas después del arribo del equipo.
El servicio meteorológico advirtió sobre una tormenta eléctrica de gran intensidad, con vientos que podrían alcanzar hasta 129 kilómetros por hora, lo que activó las sirenas de tornado la tarde del sábado y obligó a la población a buscar refugio inmediato.
En la alerta, se pidió a los residentes "refugiarse en un edificio sólido, lejos de las ventanas", al señalar que los escombros proyectados por los vientos podrían ser mortales para quienes se encontraran a la intemperie.
De acuerdo con la prensa británica, los jugadores y el cuerpo técnico de Inglaterra también fueron instruidos para permanecer en interiores, mientras que un fan-fest organizado en la ciudad fue clausurado antes de lo previsto para garantizar la seguridad de los aficionados.
- El episodio se produjo después de que la selección inglesa sufriera otro contratiempo: el robo de parte de su equipo de entrenamiento antes de llegar a Kansas City.
Pese a ello, el combinado pudo realizar una sesión de práctica comunitaria el sábado por la tarde, antes de que entraran plenamente en vigor las alertas de tornado. Inglaterra tiene previsto debutar en el Grupo L el próximo miércoles, cuando se enfrentará a Croacia en Arlington.