Canelo Álvarez afronta decisión crucial con la FIB

El plazo se acerca y la lesión en el codo izquierdo de Canelo complica su regreso al ring

CANELO ÁLVAREZ ENFRENTA PRESIÓN POR PELEA MANDATORIA TRAS RETIRO DE CRAWFORD

Saúl "Canelo" Álvarez inicia el año bajo presión, no por un rival sobre el ring, sino por los tiempos del calendario.

La Federación Internacional de Boxeo (FIB) estableció el 3 de enero como fecha límite para que el mexicano acepte una pelea mandatoria que le permitiría recuperar uno de los cinturones del peso supermedio, ahora vacante tras el retiro de Terence Crawford.

  • La salida de Crawford, oficializada el 16 de diciembre después de un récord perfecto de 42-0, liberó los cuatro títulos que había reunido tras vencer a Canelo en septiembre por decisión unánime en el Allegiant Stadium. Aquella derrota dejó huella deportiva y física en Álvarez y transformó la división del supermedio. 

La FIB actuó rápido, ordenando un combate entre los dos mejores clasificados disponibles: Osleys Iglesias, invicto con 14-0 y 13 nocauts, y Canelo, con 63-3-2 y 39 nocauts. El promotor de Iglesias, Camille Estephan, confirmó públicamente que la FIB aprobó el enfrentamiento.

Sin embargo, la realidad del ring complica la situación. Álvarez se recupera de una cirugía en el codo izquierdo realizada a finales de octubre, lo que ha retrasado su regreso. Aunque inicialmente se hablaba de un regreso temprano, incluso en febrero, lo más realista apunta al segundo semestre del año, con septiembre como fecha probable.

Esta situación convierte la orden de la FIB en un dilema para Canelo. Iglesias representa un riesgo alto y una recompensa limitada, a pesar de ser considerado uno de los principales contendientes tras noquear a Vladimir Shishkin en septiembre.

Canelo, que planeaba una revancha con Crawford tras su derrota, ahora debe replantear sus estrategias mientras la FIB sigue avanzando en su lista de contendientes, con Jaime Munguía y Callum Simpson como posibles alternativas.

Para Álvarez, el inicio de 2026 llega sin tregua: recuperación de lesión, reorganización de planes tras el retiro de Crawford y la presión de una pelea mandatoria con fecha límite.


La decisión que tome el 3 de enero no solo definirá su calendario inmediato, sino también su camino para intentar recuperar la cima de la división supermedio.