Trece selecciones de África, Asia y la CONCACAF han alzado la voz en un frente unido para expresar su "profunda decepción" ante las recientes declaraciones del presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, quien criticó la expansión de la Copa del Mundo de la FIFA a 48 selecciones y calificó muchos de los futuros enfrentamientos como "desinteressantes" (pocos interesantes o insignificantes) para los espectadores.
La controversia surgió en los primeros días del Mundial 2026 y generó descontento entre los debutantes y varios invitados que no suelen acudir al evento.
Čeferin argumentó que la dilución del torneo restará calidad al espectáculo, afirmando que la inclusión de más países en vías de desarrollo futbolístico dará lugar a partidos de bajo nivel y "desinteresantes" para las grandes audiencias televisivas y los patrocinadores europeos.
Históricamente, la UEFA ha mirado con recelo la expansión de la FIFA, argumentando que sobrecarga el calendario de los jugadores de élite y resta valor comercial al torneo más importante del planeta.
- Sin embargo, lo que en Nyon (Suiza) se percibe como una defensa de la "calidad", en el resto del mundo se ha recibido como un acto de soberbia y neocolonialismo deportivo.
La respuesta no se ha hecho esperar. En un comunicado conjunto, naciones como Senegal, Marruecos, Colombia, Uzbekistán y Haití recordaron al mandatario europeo que el fútbol no le pertenece a una élite y que, para el resto del planeta, "no existe juego insignificante".
A través de una carta abierta firmada por seis federaciones y respaldada en solidaridad por otras siete, el bloque de países afectados lanzó una réplica que apela a los valores fundamentales del deporte.
Dicta el manifiesto traducido.
Las federaciones firmantes recordaron que detrás de cada boleto mundialista existen años de arduo trabajo e inversión económica en infraestructura, muchas veces en condiciones adversas. El comunicado subraya que el fútbol cumple un rol social que trasciende los noventa minutos de juego:
IMPACTO Y CONSECUENCIAS DEL COMUNICADO CONJUNTO DE LAS FEDERACIONES FIRMANTESPara los firmantes, el torneo de la FIFA adquiere su etiqueta de ser la mayor competencia del planeta justamente porque reúne diferentes culturas, historias y trayectorias. Insisten que limitar el valor del torneo a los ingresos económicos o al caché de las potencias tradicionales es un error histórico.
Concluye el documento.
El frente unido está liderado por naciones de gran peso en la Confederación Africana de Fútbol (CAF), así como representantes clave de la CONCACAF y la Confederación Asiática (AFC). Firmantes principales:
- Federación Caboverdiana de Fútbol, Federación Senegalesa de Fútbol, Federación de Fútbol de Curazao, Federación de Fútbol de Uzbekistán, Federación Congoleña de Fútbol y la Federación Haitiana de Fútbol.
En solidaridad:
- Federación Argelina de Fútbol, Federación Tunisina de Fútbol, Real Federación Marroquí de Fútbol (semifinalista del mundo en 2022), Federación Egipcia de Fútbol, Asociación de Fútbol de Ghana, Federación Marfileña de Fútbol (Costa de Marfil) y la Asociación de Fútbol de Sudáfrica.
El choque institucional expone la grieta ideológica que divide al fútbol moderno: por un lado, la UEFA de Čeferin defiende un modelo eurocentrista, donde el negocio y el nivel de competencia están concentrados en las potencias tradicionales del Viejo Continente y Sudamérica.
Por el otro, el resto de las confederaciones abrazan la bandera de la democratización de la FIFA, donde el acceso a la máxima vitrina acelera el desarrollo local, inspira a nuevas generaciones y genera ingresos vitales para federaciones más pequeñas.
Con el Mundial de 48 equipos ya en marcha, el debate técnico quedó atrás; ahora la batalla es por el respeto cultural y la dignidad deportiva en la mesa chica del fútbol mundial. Por el momento, la UEFA no ha emitido comentarios respecto al pronunciamiento de las trece federaciones.