Los Dodgers de Los Ángeles acudieron este jueves a la Casa Blanca para celebrar su segundo campeonato consecutivo de la Serie Mundial, una visita que estuvo marcada por la polémica debido al descontento de algunos sectores de su afición.
- Principalmente seguidores latinos, quienes cuestionan la relación del equipo con el gobierno de Donald Trump tras las recientes medidas migratorias aplicadas en California.
Durante el encuentro, el presidente estadounidense aseguró estar al tanto del desempeño del conjunto angelino, aunque reconoció que no ha podido seguir todos sus partidos debido a otros asuntos de agenda. "He estado un poco ocupado con Irán y otras cosas", comentó.
No todos los integrantes del equipo estuvieron presentes en la ceremonia. Mookie Betts, una de las principales figuras de la franquicia, decidió no asistir para dedicar tiempo a su familia.
Por su parte, el puertorriqueño Kiké Hernández tampoco acudió debido a que se encuentra en recuperación por una lesión, aunque señaló que probablemente habría optado por no participar de cualquier manera.
El resto del plantel, incluido el astro japonés Shohei Ohtani, estuvo presente en el acto en el que Mark Walter, propietario y presidente de los Dodgers, entregó a Trump un anillo conmemorativo de la Serie Mundial y una camiseta personalizada con el número 47.
Esta no fue la primera ocasión en la que los Dodgers visitaron la residencia presidencial, ya que el equipo también fue recibido por Trump después de su campeonato de 2024, cuando derrotaron a los Yankees de Nueva York.
"Estoy encantado de darles nuevamente la bienvenida a la Casa Blanca, y quizá los vea otra vez el próximo año", expresó el mandatario durante la ceremonia.
Aunque la visita de los campeones de las Grandes Ligas a la Casa Blanca forma parte de una tradición deportiva en Estados Unidos, el caso de los Dodgers generó críticas debido al contexto político y social que atraviesa Los Ángeles, una ciudad con una importante comunidad latina.
Las inconformidades surgieron luego de que, meses después de la anterior visita del equipo, la administración de Trump intensificara sus acciones contra la migración en la zona. Los operativos realizados en espacios públicos y centros de trabajo provocaron protestas y enfrentamientos que dejaron varias personas heridas.
En aquel momento, algunos aficionados reclamaron que la organización de los Dodgers no tomó una postura pública sobre la situación, una molestia que volvió a aparecer tras la visita a la Casa Blanca de este jueves.
La controversia aumentó luego de que el Oklahoma City Thunder, campeón de la NBA en 2025, decidió no acudir a una ceremonia similar con Trump.
Algunos seguidores del equipo expresaron su rechazo a la decisión de los Dodgers. Jesse López, aficionado de 45 años, consideró que la visita fue un error debido al vínculo histórico del club con la comunidad latina.
"Los Dodgers tienen una base formada por hispanos y latinos, por eso creo que no deberían haber ido", señaló.
En el mismo sentido, Travis Belchere, de 57 años, cuestionó que el equipo participara en el evento mientras una parte importante de sus seguidores se siente afectada por las políticas migratorias impulsadas por el gobierno estadounidense.