Aficionados critican organización del Mundial 2026

Las quejas de los aficionados ponen en duda la experiencia en el Mundial 2026

GIANNI INFANTINO DEFIENDE ALTOS PRECIOS DEL MUNDIAL 2026 EN MEDIO DE CRÍTICAS DE AFICIONADOS

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, volvió a estar en el centro de la discusión pública tras justificar los elevados precios de los boletos para el Mundial de 2026, en medio de críticas por parte de aficionados que consideran excesivos los costos.

Según información difundida por The Athletic, el dirigente explicó que la Copa del Mundo representa la principal y prácticamente única fuente de ingresos del organismo.

Durante su participación en la Cumbre Mundial de Economía de Semafor, celebrada en Washington, detalló que el dinero generado durante el torneo, que se realiza en un periodo de un mes cada cuatro años, es el que permite sostener las actividades de la FIFA durante el resto del ciclo.


Infantino subrayó que los recursos obtenidos no se acumulan como ganancias, ya que la FIFA opera como una organización sin fines de lucro.

En ese sentido, explicó que el dinero recaudado se destina a financiar proyectos, programas y el desarrollo del futbol en los 211 países que integran la federación a nivel mundial. Incluso señaló que una gran parte de esas naciones depende de los apoyos económicos que proporciona el organismo para mantener sus estructuras deportivas.

El dirigente reconoció que los ingresos derivados de un Mundial alcanzan cifras millonarias, pero insistió en que estos se redistribuyen globalmente, buscando mantener un equilibrio entre la generación de recursos y el impulso al futbol en regiones con menos infraestructura o financiamiento.

No obstante, estas declaraciones se dan en un contexto de creciente inconformidad entre los aficionados, especialmente en Estados Unidos, donde en días recientes se han reportado quejas por irregularidades en la asignación de asientos.

  • Algunos compradores denunciaron que, pese a haber adquirido boletos de categoría uno considerados los más costosos y cercanos al campo, fueron ubicados en zonas correspondientes a una categoría inferior, lo que generó molestia, confusión y acusaciones de falta de transparencia.

La situación ha intensificado el debate en torno a los precios y la organización del Mundial de 2026, poniendo en cuestionamiento la experiencia de los aficionados frente a uno de los eventos deportivos más importantes a nivel global.