Pep Guardiola, entrenador del Manchester City, renovó este viernes su defensa apasionada de la inmigración en rueda de prensa previa al duelo de Copa inglesa ante Salford City, respondiendo indirectamente a las polémicas declaraciones antimigrantes de Jim Ratcliffe, copropietario del Manchester United.
Afirmó el catalán.
Guardiola evitó atacar directamente a Ratcliffe, quien llamó "colonización" a la migración británica y luego matizó sin retractarse.
Dijo. Criticó un mal global:
El técnico, cosmopolita por Roma, Múnich, Doha, México y Mánchester, invocó su trayectoria:
Ratcliffe generó repudio: primer ministro Keir Starmer, alcalde Burnham y Manchester United repudiaron su retórica "de extrema derecha", ligada a delitos de odio crecientes. United emitió comunicado:
Guardiola dirige un plantel diverso que conquista título tras título en una Premier League cosmopolita. Su mensaje resuena en tensiones post-Brexit y el segundo mandato de Donald Trump, que endurece políticas migratorias.
- En un fútbol globalizado, donde el City integra talentos de múltiples orígenes, el catalán posiciona al deporte como puente cultural.