Argentina avanza a la final del Mundial 2026 con polémica celebración

La historia de las Malvinas y la rivalidad entre Argentina e Inglaterra se entrelazan en el Mundial 2026.

ARGENTINA REAVIVA LA POLÉMICA CON MENSAJE SOBRE LAS MALVINAS TRAS ELIMINAR A INGLATERRA

Tras conseguir su clasificación a la final del Mundial de 2026 con una victoria de 2-1 sobre Inglaterra, la selección de Argentina protagonizó una celebración que generó polémica por el mensaje político mostrado al término del encuentro.

  • El mediocampista Giovani Lo Celso desplegó una manta con la leyenda "Las Malvinas son argentinas", la cual posteriormente fue sostenida por varios de sus compañeros frente a la afición en el estadio de Atlanta.

La imagen se viralizó rápidamente debido a la sensibilidad que aún existe en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, un territorio administrado por el Reino Unido pero reclamado históricamente por Argentina. El gesto fue interpretado por muchos como una reafirmación del reclamo argentino en un escenario deportivo de alcance mundial.


La rivalidad entre Argentina e Inglaterra suele estar marcada por este antecedente histórico, lo que añade un componente extra a cada enfrentamiento entre ambas selecciones. En esta ocasión, además de asegurar su boleto a la final, la Albiceleste volvió a colocar el tema de las Malvinas en el centro de la conversación internacional.

El conflicto por las islas se remonta a 1982, cuando ambos países libraron una guerra de poco más de dos meses que dejó un saldo de 649 soldados argentinos y 255 militares británicos fallecidos. Aunque el conflicto bélico terminó hace más de cuatro décadas, la disputa diplomática por la soberanía del archipiélago continúa vigente.

La historia también ha alimentado una de las rivalidades más intensas del futbol mundial. Uno de los capítulos más recordados ocurrió en los cuartos de final del Mundial de México 1986.

Cuando Diego Armando Maradona marcó los históricos goles conocidos como la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo", en un partido que quedó grabado en la memoria del deporte y que, para muchos argentinos, tuvo un fuerte significado simbólico tras la guerra de las Malvinas.