Especialistas de la Universidad de Guadalajara alertaron sobre la existencia de al menos 600 puntos vulnerables a inundaciones en el Área Metropolitana de Guadalajara, de los cuales alrededor de 200 son considerados de alto riesgo, lo que representa un importante desafío para la seguridad de habitantes y visitantes durante la próxima Copa del Mundo.
- Los académicos señalaron que la preocupación principal se concentra en las vialidades de acceso a las sedes mundialistas, ya que las lluvias suelen presentarse durante la tarde y noche, justo cuando se registra mayor movilidad de aficionados hacia los estadios o al término de los encuentros.
Entre las zonas que requieren especial atención destacan los pasos a desnivel y accesos cercanos al Estadio Akron, particularmente el ubicado sobre avenida del Bajío, así como diversos puntos conflictivos en Periférico, avenida Vallarta y el retorno hacia el ITESO.
La especialista María del Rocío Castillo explicó que junio históricamente es uno de los meses con mayor precipitación en la región, lo que incrementa la posibilidad de inundaciones repentinas. Advirtió que los turistas podrían enfrentar mayores riesgos al no conocer las zonas donde el agua suele acumularse de forma rápida e inesperada.
Actualmente, la ciudad registra entre 30 y 40 nuevos puntos de inundación cada año, situación que obliga a reforzar el monitoreo y diseñar rutas seguras para eventos masivos.
Durante cada temporada de lluvias se reportan entre 15 y 25 incidentes severos que afectan importantes vialidades como López Mateos, Periférico, Juan Gil Preciado, Guadalupe, Federalismo, Colón, Camino Real a Colima y Lázaro Cárdenas, provocando afectaciones que van desde vehículos atrapados y suspensión del transporte público hasta daños a viviendas e incluso pérdidas humanas.
Ante este panorama, los investigadores urgieron a las autoridades a implementar soluciones de fondo, como frenar el crecimiento urbano desordenado en zonas altas, fomentar sistemas de captación e infiltración pluvial y construir infraestructura especializada como parques esponja, vasos reguladores y áreas de absorción.
También propusieron reformas normativas más estrictas para exigir estudios de impacto hídrico en nuevos desarrollos y reducir el uso excesivo de concreto, con el objetivo de disminuir la escorrentía superficial que agrava las inundaciones en la ciudad.