La FIFA mantiene su política de precios elevados para el Mundial 2026, a pesar de las constantes críticas de los aficionados.
- En su más reciente etapa de venta, el organismo incrementó el costo máximo de los boletos para la final hasta los 10 mil 990 dólares (casi 200 mil pesos), una cifra que se perfila como la más alta registrada en la venta oficial de entradas para un partido de futbol.
Este precio resulta significativamente superior al planteado inicialmente durante la candidatura del torneo, cuando el comité organizador había estimado un tope de mil 550 dólares para los boletos más caros.
Incluso en diciembre, durante la primera fase de venta, el costo máximo era de 8 mil 680 dólares, lo que ya había generado inconformidad entre la afición. Para ponerlo en contexto, la final del Mundial de Qatar 2022 tuvo un precio máximo de mil 604 dólares.
Uno de los factores que ha impulsado estos incrementos es el sistema de tarifas dinámicas implementado por la FIFA, el cual ajusta los precios de acuerdo con la demanda, elevándolos considerablemente conforme avanza el proceso de venta.
En la etapa denominada "venta de última hora", los boletos de categoría 2 para la final, programada el 19 de julio en el MetLife Stadium, alcanzan los 7 mil 380 dólares, mientras que los de categoría 3 se ubican en 5 mil 785 dólares, ambos con aumentos respecto a sus precios iniciales.
Por su parte, las entradas para el partido inaugural, que se disputará el 11 de junio en el Estadio Azteca, también registraron incrementos importantes, llegando hasta los 2 mil 985 dólares, superando los 2 mil 355 dólares establecidos al inicio.
En esta última fase, la venta de boletos se realizó bajo el esquema de "primero en llegar, primero en ser atendido". Sin embargo, la disponibilidad fue limitada, ya que sólo se ofrecieron entradas para 17 de los 72 partidos de la fase de grupos, sin incluir encuentros de eliminación directa.
Aficionados y organizaciones denuncian tarifas excesivas y falta de transparencia en la venta de entradas
Además, la FIFA no detalló previamente qué partidos o categorías estaban disponibles, lo que obligó a los aficionados a ingresar a la plataforma y buscar por su cuenta, enfrentando tiempos de espera que en muchos casos se extendieron por horas.
Entre las pocas opciones disponibles, se ofrecían boletos para el debut de Canadá, el 12 de junio en Toronto ante Bosnia y Herzegovina, con precios cercanos a los 2 mil 170 dólares, así como para el primer partido de Estados Unidos frente a Paraguay en California, con entradas de hasta 2 mil 735 dólares.
Las críticas no se han limitado a los aficionados. La selección de Bosnia y Herzegovina expresó públicamente su inconformidad en redes sociales, calificando el proceso de venta como una "broma" y señalando la dificultad para adquirir boletos, además de cuestionar la reventa en plataformas externas.
Desde hace meses, seguidores del futbol han manifestado su molestia por los costos, especialmente porque la FIFA había anunciado la existencia de boletos desde 60 dólares. No obstante, estos han sido escasos y destinados, supuestamente, a los aficionados más fieles, sin claridad en los criterios de asignación.
Incluso, la organización Football Supporters Europe, junto con Euroconsumers, presentó recientemente una queja ante la Comisión Europea, acusando a la FIFA de establecer precios excesivos y utilizar mecanismos de venta poco transparentes.
En total, se prevé la comercialización de cerca de siete millones de boletos para el torneo, de los cuales más de la mitad ya han sido vendidos.
Con ello, la FIFA busca superar el récord histórico de 3.5 millones de entradas vendidas en un Mundial, cifra alcanzada en la edición de 1994, celebrada en Estados Unidos.