La actriz mexicana Sugey Ábrego, reconocida por su participación en telenovelas como Hasta el fin del mundo, La Vecina y Monteverde, reveló a través de sus redes sociales el difícil episodio que vivió la semana pasada tras sufrir un traumatismo craneoencefálico en su hogar.
Según relató, un resbalón en la regadera le provocó un fuerte golpe en la cabeza que derivó en complicaciones de salud. "El golpe fue muy fuerte. Me fui para atrás y me golpeé con la orilla de la regadera. Me desvanecí y tardé en recuperarme", explicó la actriz, originaria de Tuxpan, Veracruz.
- A pesar de la inflamación y de presentar problemas en el habla y el movimiento, Ábrego decidió continuar con sus actividades, incluyendo su participación en la obra de teatro La obscenidad de la carne. Fue allí donde su compañera, la actriz Elizabeth Álvarez, notó que algo no estaba bien.
Los médicos confirmaron que el hematoma estaba afectando la irrigación sanguínea y que había una lesión en la tercera vértebra, además de una arritmia cardíaca provocada por la presión intracraneal. "Fueron las horas más vulnerables y de más temor que pude haber tenido", confesó.
Tras 48 horas de evaluación médica y tratamiento con corticoides, la actriz comenzó a recuperarse. "Estoy aquí sentada, moviendo mis brazos, caminando y disfrutando. Reposando y llevándoles esta gran reflexión: tenemos que valorar cada momento y detenernos", expresó.
Ábrego señaló que el accidente fue consecuencia del estrés y la prisa, y lo interpretó como una señal para frenar y agradecer que no tuvo consecuencias fatales. Recordó que los accidentes en la regadera representan un riesgo elevado de muerte.
La actriz agradeció las muestras de apoyo de sus seguidores y confirmó que ya fue dada de alta, retomando lentamente sus actividades con una nueva perspectiva sobre la vida y la salud.
Riesgos de caídas en el bañoEl caso de Sugey Ábrego visibiliza un problema frecuente en los hogares. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las caídas son la segunda causa mundial de muerte por traumatismos involuntarios, con unas 684,000 muertes anuales.
Estudios señalan que hasta el 12 % de las caídas domésticas ocurren en el baño, y que el 66 % de los accidentes en personas mayores se producen en este espacio. La combinación de agua, jabón y superficies duras incrementa la gravedad de las lesiones, especialmente los traumatismos craneoencefálicos.
El fenómeno descrito por Ábrego, donde un golpe en la cabeza derivó en una arritmia cardíaca, está documentado en la literatura médica como el síndrome cerebro-corazón. Tras un traumatismo craneoencefálico, puede producirse una descarga masiva de catecolaminas y una disfunción del sistema nervioso autónomo, lo que altera el ritmo cardíaco incluso en pacientes sin antecedentes.
La inflamación y la presión intracraneal pueden afectar las áreas cerebrales que regulan la función cardiovascular, lo que explica la necesidad de tratamientos inmediatos para estabilizar al paciente.