Trágico desenlace para la cineasta francesa Nadia Farès en París

Nadia Farès deja un legado en el cine internacional tras su destacada trayectoria.

FALLECE LA ACTRIZ NADIA FARÈS A LOS 57 AÑOS TRAS PERMANECER EN COMA EN PARÍS

La actriz Nadia Farès falleció a los 57 años después de permanecer en estado de coma durante varios días, tras haber sido encontrada inconsciente en una piscina ubicada en un club privado de París.

La noticia fue confirmada por sus hijas, quienes, a través de un mensaje, expresaron su profundo dolor por la pérdida y solicitaron respeto y discreción ante el difícil momento que atraviesa la familia.

Luego del incidente, la intérprete fue trasladada de urgencia al hospital Pitié-Salpêtrière, uno de los centros médicos más importantes de la capital francesa, donde permaneció internada desde el domingo hasta su fallecimiento el viernes.

Aunque las autoridades iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho, hasta ahora no se han encontrado indicios de que haya existido algún delito relacionado con lo ocurrido.

Farès logró consolidar una destacada trayectoria tanto en Francia como a nivel internacional, especialmente tras su participación en la película Los ríos de color púrpura, estrenada en el año 2000, la cual le abrió las puertas a proyectos fuera de su país.


A lo largo de su carrera trabajó con reconocidos directores del cine europeo, como Claude Lelouch, Alexandre Arcady y Bernie Bonvoisin, consolidándose como una figura respetada dentro de la industria.

  • Nacida en Marrakech, Marruecos, en 1968, creció en la ciudad francesa de Niza antes de mudarse a París, donde comenzó a construir su carrera artística durante la década de los noventa.

Su talento la llevó a participar en diversas producciones cinematográficas y televisivas, además de abrirse paso en el mercado estadounidense, país en el que residió durante un tiempo junto al productor Steve Chasman, con quien tuvo dos hijas.

En el plano personal, la actriz había compartido en entrevistas algunos de los retos de salud que enfrentó a lo largo de su vida. En 2007 fue sometida a una operación cerebral debido a un aneurisma de gran tamaño, situación que describió como una "bomba de tiempo" que debía ser atendida con urgencia.

Posteriormente, también atravesó varias cirugías cardíacas en un lapso de pocos años. A pesar de ello, mantenía un estilo de vida activo e incluso practicaba natación con regularidad.

Antes de su fallecimiento, Farès se encontraba preparando un nuevo proyecto profesional, ya que tenía previsto iniciar en septiembre el rodaje de su primer largometraje como guionista y directora, lo que representaba una nueva etapa en su carrera.

Su muerte ha generado consternación en el ámbito artístico, donde es recordada no solo por su talento y versatilidad en la pantalla, sino también por su trayectoria internacional y su capacidad para superar momentos personales difíciles. Su legado permanecerá en las producciones que protagonizó y en la huella que dejó en el cine contemporáneo.