En el mundo del cine suele considerarse que la duración de una ovación de pie en el Festival de Cannes puede reflejar el impacto o la calidad de una película, aunque críticos y periodistas especializados cuestionan cada vez más qué tan confiable es realmente este parámetro.
- La discusión volvió a surgir después de que el medio Deadline asegurara que la película española La bola negra recibió una ovación de aproximadamente 20 minutos tras su proyección en Cannes.
De confirmarse esa cifra, el filme quedaría muy cerca del récord histórico de 22 minutos que alcanzó El laberinto del fauno hace dos décadas bajo la dirección de Guillermo del Toro.
La extensa reacción del público ha generado expectativas sobre el posible desempeño de La bola negra en la competencia oficial del festival, cuya Palma de Oro será entregada este sábado entre las 22 películas participantes.
El editor de premios de Deadline, Damon Wise, señaló que la cinta española tenía todos los elementos para provocar una respuesta emocional tan larga.
La producción, de más de dos horas de duración, aborda temas relacionados con la Guerra Civil Española y la representación de la comunidad gay dentro del contexto histórico, lo que, según explicó, conectó profundamente con los asistentes.
Wise comentó que durante la ovación hubo momentos en los que los aplausos parecían disminuir, pero volvían a cobrar fuerza cuando la cámara enfocaba a figuras como Penélope Cruz.
También recordó que la película Sentimental Value, reconocida el año pasado en Cannes y posteriormente ganadora del Óscar a mejor película internacional, recibió una reacción similar por parte del público.
Aun así, el especialista admitió que algunas ovaciones pueden volverse parte del espectáculo y no necesariamente representar el verdadero valor artístico de una película. Como ejemplo mencionó al cineasta danés Nicolas Winding Refn, quien en ocasiones ha incentivado al público a continuar aplaudiendo durante las presentaciones de sus trabajos.
Otra de las dudas sobre este fenómeno es que la duración de las ovaciones suele variar dependiendo del medio que las registre.
Mientras Deadline habló de 20 minutos para La bola negra, la revista Variety aseguró que el aplauso duró en realidad 16 minutos, lo que demuestra lo subjetivo y poco preciso que puede ser este tipo de medición.
La crítica de cine Anna Smith, conductora del podcast Girls on Film, también cuestionó el peso real que se le da a las ovaciones dentro del festival. Según explicó, muchas veces los aplausos comienzan simplemente como una muestra de cortesía hacia el equipo de la película, pero terminan extendiéndose por la presión colectiva del momento.
Smith relató que en ocasiones los aplausos empiezan a disminuir, pero basta con que alguien vuelva a levantarse o aplaudir con entusiasmo para que el resto del público se sienta obligado a continuar.
Por ello, considera que las ovaciones no siempre son un reflejo definitivo de la calidad cinematográfica de una obra, sino también parte de la dinámica social y mediática que rodea a eventos tan importantes como Cannes.