El director George Lucas estuvo cerca de morir en 1962, cuando tenía 17 años, tras sufrir un grave accidente automovilístico en Modesto, California. Su convertible se estrelló contra un árbol y quedó completamente destruido.
Lucas permaneció inconsciente durante dos semanas y, al despertar en el hospital, interpretó su supervivencia como una señal que marcaría el rumbo de su vida.
Ese episodio es uno de los momentos que abre el libro The Last Kings of Hollywood: Coppola, Lucas, Spielberg and the Battle for the Soul of American Cinema, del autor Paul Fischer, que explora la historia de tres de los cineastas más influyentes del cine moderno: Lucas, Steven Spielberg y Francis Ford Coppola.
- Cada uno llegó a Hollywood con experiencias difíciles.
Coppola pasó parte de su infancia enfermo de polio, lo que lo mantuvo un año en cama, mientras que Spielberg enfrentó burlas y discriminación antisemita desde joven. A pesar de esos desafíos, los tres terminaron convirtiéndose en figuras centrales de lo que se conoce como el "Nuevo Hollywood".
Entre 1972 y 1977 revolucionaron la industria cinematográfica con películas que marcaron una época. Coppola adaptó la novela de Mario Puzo y llevó al cine The Godfather, considerada una de las mejores películas de mafiosos de la historia.
Spielberg impulsó el modelo del gran éxito veraniego con Jaws, mientras que Lucas creó el universo de Star Wars, una saga que se convertiría en un fenómeno cultural global.
El libro también describe la relación compleja entre los tres directores, marcada tanto por la amistad como por la competencia. Lucas admiraba profundamente a Coppola y comenzó su carrera como una especie de aprendiz durante el rodaje de una de sus películas.
Más tarde, Spielberg se integró al círculo creativo, formando un trío que colaboraba, discutía ideas y también competía por el éxito.
Con el paso de los años, esa relación estuvo marcada por tensiones.
Por ejemplo, cuando Spielberg y Lucas decidieron intercambiar porcentajes de ganancias entre sus películas Star Wars y Close Encounters of the Third Kind, Coppola se molestó por haber quedado fuera del acuerdo. Además, entre ellos existía rivalidad profesional, aunque en público solían mostrarse respetuosos.
La obra también destaca el papel fundamental de varias mujeres que influyeron en el éxito de estas producciones. Entre ellas está Marcia Lucas, editora de Star Wars y exesposa de George Lucas, quien fue clave para darle forma final a la película y ganó un Óscar por su trabajo.
También aparece Melissa Mathison, autora del guion de E.T. the Extra-Terrestrial, y Kathleen Kennedy, productora que más tarde cofundaría Amblin Entertainment con Spielberg y terminaría dirigiendo Lucasfilm.
A lo largo del tiempo, los caminos de los tres cineastas tomaron rumbos distintos.
Spielberg se consolidó como uno de los directores más exitosos del cine comercial con películas como Jurassic Park y Minority Report. Lucas, en cambio, se alejó gradualmente de la dirección cinematográfica y se concentró en expandir el universo de Star Wars, incluso priorizando aspectos comerciales como el merchandising.
Por su parte, Coppola atravesó altibajos financieros y continuó apostando por proyectos más arriesgados y personales, manteniéndose fiel al espíritu del cine independiente, incluso cuando esas decisiones implicaron grandes pérdidas económicas.
En conjunto, el libro plantea cómo estos tres cineastas transformaron Hollywood y redefinieron la industria del cine. Sin embargo, también deja abierta la pregunta de si el resultado final de esa revolución fue realmente el que ellos imaginaban.