North West fue la gran sorpresa en el primer concierto de Kanye West —ahora conocido como Ye— en México. La hija del rapero debutó frente a más de 40 mil asistentes en la Plaza de Toros, marcando lo que muchos consideran el inicio de su carrera musical a los 12 años.
Durante la primera parte del show, North acompañó a su padre en temas como Only One, Carnival y Everybody. Sin embargo, su participación generó debate en redes sociales: mientras algunos destacaron su seguridad y carisma, otros criticaron que recurriera al playback, práctica común en presentaciones en vivo, pero que resultó evidente en algunos videos.
- El momento más comentado llegó cuando Ye le cedió el protagonismo para interpretar su primer sencillo, Piercing on My Hand. La canción, producida por ella misma, mezcla versos melancólicos y rebeldes como "no tengo amigos, solo fans" y "faltar a la escuela, eso es lo que hago", reflejando la voz de una adolescente que busca identidad.
- Su estilo también acaparó miradas: un atuendo negro oversize, gafas oscuras y su distintivo cabello azul con destellos verdes, que bajo las luces del escenario generaba un efecto electrizante. Con esta estética, North reafirmó la influencia creativa de sus padres, Ye y Kim Kardashian, quienes la han impulsado a experimentar con su imagen y construir una personalidad pública propia.
Aunque las críticas no faltaron, muchos asistentes describieron la noche como "el nacimiento de una estrella", consolidando a North West como una figura que combina música, moda y polémica desde temprana edad.