Gala desangelada en los Premios Oscar

La gala de los Premios Oscar se caracterizó por momentos vibrantes como el discurso de Javier Bardem y la actuación de las guerreras K-pop, aunque no lograron disipar la percepción de una ceremonia desangelada.

AL MARGEN DEL CLIMA POLÍTICO

La 98ª entrega de los Premios Oscar, realizada anoche en el Dolby Theatre, dejó una sensación de frialdad entre los asistentes, pese al entusiasmo de figuras como Emma Stone, quien parecía revivir la energía de ceremonias pasadas al saludar, reír y brindar con champaña en el lobby reservado para celebridades.

  • El ambiente, sin embargo, fue más contenido. Esa falta de ánimo se reflejó en el anuncio de Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson, como Mejor Película. La cinta se llevó seis galardones, incluidos Mejor Director y Mejor Actor de Reparto, pero sin despertar el entusiasmo que otras producciones han generado en ediciones anteriores.

La gala se mantuvo al margen del clima político internacional, salvo por Javier Bardem, quien al presentar el premio a Película Internacional exclamó: "No a la guerra y Palestina libre".

Los mayores aplausos de la noche fueron para Pecadores, que obtuvo premios destacados, incluido Mejor Actor para Michael B. Jordan, quien dedicó su estatuilla a los intérpretes afroamericanos que lo precedieron.

América Latina vivió una jornada agridulce. Frankenstein, de Guillermo del Toro, brilló en categorías técnicas como Diseño de Producción, Maquillaje y Vestuario, pero no logró imponerse en las principales. Brasil también quedó fuera con El agente secreto, derrotada por la noruega Sentimental Value en Mejor Película Internacional.

Entre los momentos más vibrantes destacó el espectáculo de las guerreras K-pop, que encendió pulseras luminosas en cada butaca, y las bromas del anfitrión Conan O´Brien, aunque ninguno de estos elementos logró disipar la percepción de una gala desangelada.