Estar sobre un escenario representa una de las mayores pasiones para el actor mexicano Jaime Camil, quien ha expresado que el teatro es el lugar donde se siente más pleno. Aunque su carrera se ha consolidado en cine y televisión, el intérprete ha encontrado en las tablas una fuente constante de inspiración y crecimiento artístico.
- Sus inicios teatrales incluyen producciones como Peter Pan y El Diluvio que viene, experiencia que años más tarde lo llevó a debutar en Broadway con el musical Chicago, donde interpretó a Billy Flynn.
Ahora, Camil regresa a los escenarios mexicanos con un reto distinto al dar vida a la estricta y divertida Tronchatoro en Matilda, El Musical, producción que llegará próximamente a los teatros del país y que, asegura, sorprenderá al público por su calidad.
El actor señaló que su amor por el teatro nació desde la infancia gracias a la influencia artística de su madre y se fortaleció tras participar en musicales.
Donde descubrió una disciplina que exige entrega, paciencia y trabajo en equipo. Para Camil, el proceso teatral implica aprendizaje constante y una conexión especial con el público, lo que convierte cada función en una experiencia única.
Sobre su participación en Matilda, explicó que el proyecto tiene un valor emocional, ya que fue la primera obra que disfrutó junto a su hija. Destacó además el trabajo realizado junto al director Nick Evans para construir desde cero la personalidad y la voz del personaje de Agatha Tronchatoro, buscando darle mayor profundidad escénica.
Camil reconoció que comparte con el personaje únicamente la disciplina, aunque asegura que sus hijos le han enseñado a ser más flexible. También resaltó la experiencia de trabajar con el elenco infantil, a quienes considera los verdaderos protagonistas del montaje.
Finalmente, el actor elogió la respuesta del público mexicano hacia el teatro musical y adelantó que dedicará la primera función de la obra a sus hijos, a quienes considera su principal motivación personal y profesional.