La conexión entre Meryl Streep y Anna Wintour ya era icónica por la película El diablo viste a la moda (2006); ahora, resulta que va más allá de la ficción: un estudio genealógico de la plataforma Ancestry confirmó que ambas son primas sextas, es decir, parientes lejanos por sangre.
- La noticia fue revelada este jueves por el programa estadounidense Today, y ha sido ampliamente replicada por medios internacionales.
Según el informe de Ancestry, el tatarabuelo cuarto de Meryl y Anna es Thomas Smith, y su esposa Elizabeth Kinsey, quienes vivieron en el condado de Bucks, Pensilvania, en Estados Unidos. Esa generación las separa seis eslabones familiares, lo que las convierte en primas sextas, un parentesco muy distante pero comprobable.
En resumen, el árbol genealógico indica que:
- Meryl Streep (nacida en Nueva Jersey, EE. UU.).
- Anna Wintour (nacida y criada en Londres, Reino Unido, pero con abuela materna de Pensilvania).
Ambas descienden de la misma pareja de colonos estadounidenses, ligando la historia de la actriz y la editora de Vogue a un solo tronco familiar.
DE LA INSPIRACIÓN A LA REUNIÓN EN LA REALIDADLa coincidencia es aún más simbólica si se recuerda que Anna Wintour fue la inspiración real del personaje de Miranda Priestly en El diablo viste a la moda.
La novela de Lauren Weisberger —que trabajó como asistente de Wintour— sentó las bases para el drama, cuando Meryl Streep interpretó a la temible directora de la revista Runway.
Las dos ya habían generado imágenes virales en eventos de moda, como la intervista en la oficina de Vogue de Nueva York, donde Wintour, con buen humor, le preguntó a Streep cuál había sido el personaje femenino más difícil de interpretar, y ella, jugando la escena, respondió con un:
Antes de que la editora la interrumpiera entre risas:
Ese momento se percibió como una reconstrucción casi oficial de la tensa relación ficcional entre asistente y jefa.
DE MILÁN A LA SECUELA EN MAYORecientemente, Streep y Wintour volvieron a coincidir en el desfile de Dolce & Gabbana en la Semana de la Moda de Milán 2026, mientras la actriz filmaba El diablo viste a la moda 2 (estreno previsto para el 1 de mayo).
Streep apareció caracterizada como Miranda Priestly, con gabardina, pelo corto blanco y lentes de sol, mientras que Anna elegía un vestido floral colorido y su clásico bob, también con gafas dentro del recinto.
En un video difundido por la página de Instagram de Vogue, se ve a ambas abrazándose y conversando antes del show, reforzando la sensación de que el "mito" de la película y la realidad editorial se han fundido.
REACCIONES DE WINTOUR Y LA INDUSTRIAAunque ni Streep ni Wintour han emitido comunicados extensos sobre el vínculo genealógico, la propia Anna ha elogiado públicamente a la actriz en el pasado.
- En el pódcast The Run‑Through with Vogue, el periodista David Remnick le preguntó si la película la había "ofendido", a lo que respondió que consideraba a El diablo viste a la moda una crítica justa, y que Streep había hecho un trabajo "fantástico", añadiendo que le parecía "muy entretenida y muy graciosa", y llena de humor e ingenio.
Ahora, con el lanzamiento de la segunda parte de la película, la relación entre ambas cobra una nueva capa de significado: ya no solo comparten la ficción de Miranda Priestley, sino también un linaje histórico en Bucks County.
Streep regresa al personaje de Miranda, junto a Anne Hathaway, Stanley Tucci, Emily Blunt, Simone Ashley y Sydney Sweeney, en una secuela que promete revisitar la moda contemporánea, el poder editorial y la costumbre del "devil wears Prada".
Wintour, por su parte, mantiene su rol de referente global de la moda, ahora también como prima sexta de la actriz que la inmortalizó en la pantalla.
- En conjunto, el descubrimiento se percibe como una anécdota casi poética: una pareja de mujeres de 76 años, mujeres de éxito en la actriz y el periodismo de moda, comparten más que un papel de ficción: comparten la misma sangre, el mismo apellido ancestral y la misma capacidad de influir en la cultura del siglo XX‑XXI.