Timothée Chalamet se presentó en la 98ª edición de los Premios Oscar como una de las figuras más comentadas del momento, no solo por su nominación en la categoría de Mejor Actor por la película Marty Supreme, sino también por la polémica que han generado recientemente sus declaraciones sobre el ballet y la ópera.
En los días previos a la ceremonia, el actor de 30 años acaparó la atención mediática luego de que sus comentarios sobre estas disciplinas artísticas provocaran reacciones encontradas, especialmente entre compañías de ballet y casas de ópera, que cuestionaron sus opiniones.
Esta situación ha hecho que muchos se pregunten si la controversia podría influir en sus posibilidades de obtener la estatuilla dorada.
Durante la gala, el actor fue visto dentro del recinto acompañado por su pareja, la empresaria Kylie Jenner, quien lo ha respaldado durante toda la temporada de premios. Aunque no caminaron juntos por la alfombra roja, posteriormente se reunieron dentro del teatro, donde ella lo acompañó durante la ceremonia.
Chalamet desfiló solo ante los fotógrafos y mantuvo una actitud seria mientras posaba para las cámaras. Para el protagonista de producciones como Dune, esta representa su tercera nominación al Premio de la Academia, con lo que iguala un récord de precocidad que en su momento logró Marlon Brando.
- Sus anteriores nominaciones fueron por Call Me by Your Name en 2018 y A Complete Unknown en 2025.
El actor, de ascendencia francesa, llegaba como uno de los favoritos tras haber ganado premios importantes como los Golden Globes y los Critics Choice Awards.
Sin embargo, en las últimas ceremonias previas a los Oscar no logró imponerse, ya que en los BAFTA Awards y en los SAG Awards (Actor Awards) el reconocimiento fue para Michael B. Jordan, quien también figura como uno de los principales contendientes en esta edición.
En cuanto al estilo, Kylie Jenner llamó la atención por su atuendo, ya que eligió un vestido rojo inspirado en el icónico personaje Jessica Rabbit, diseñado por la casa Schiaparelli, el cual complementó con joyas de Lorraine Schwartz.
Aunque no apareció con Chalamet en la alfombra roja, su presencia junto a él durante la ceremonia no pasó desapercibida.
La controversia en torno a las declaraciones del actor también llegó hasta el escenario de los Oscar.
Como es tradición, el anfitrión Conan O´Brien inició la ceremonia con un monólogo cargado de ironía y humor, en el que hizo referencia tanto a los nominados como a temas de actualidad. En ese contexto, no dejó pasar la oportunidad de lanzar una broma dirigida a Chalamet.
O´Brien comentó en tono sarcástico que el fuerte dispositivo de seguridad alrededor del Dolby Theatre no solo respondía a la situación internacional, sino también a posibles "protestas" de la comunidad del ballet y la ópera, en clara alusión a los comentarios del actor.
Las declaraciones de Chalamet surgieron durante una conversación pública con el actor Matthew McConaughey, donde expresó que no se veía trabajando en proyectos relacionados con el ballet o la ópera, argumentando que son disciplinas que actualmente no despiertan tanto interés popular, aunque también aseguró que respeta a quienes se dedican a estas artes.
Este contexto convirtió su presencia en la ceremonia en uno de los temas más comentados de la noche, tanto por su carrera y nominación como por la polémica que lo ha mantenido en el centro de la conversación pública.