Importancia del ballet y la ópera en debate generado por Timothée Chalamet

Artistas responden a las declaraciones de Timothée Chalamet sobre el interés del público en el ballet y la ópera.

TIMOTHÉE CHALAMET DESATA POLÉMICA AL DECIR QUE A "NADIE LE IMPORTA" EL BALLET Y LA ÓPERA 

El actor Timothée Chalamet generó controversia luego de comentar que el ballet y la ópera son artes que, según él, "ya no le importan a nadie", lo que provocó críticas de artistas de ambas disciplinas.

La declaración surgió durante una conversación en vivo que el protagonista de Marty Supreme sostuvo con Matthew McConaughey para Variety en febrero. En la charla hablaron sobre cómo el cine compite actualmente con la disminución de la capacidad de atención del público.

McConaughey cuestionó si el ritmo acelerado de los contenidos —como los videos verticales de pocos segundos— está afectando la manera en que se cuentan las historias, incluso provocando que los estudios recorten los primeros actos de las películas para llegar más rápido al conflicto.

Chalamet respondió que, pese a ese contexto, todavía existe interés entre los jóvenes cinéfilos por las películas con un ritmo más pausado. Sin embargo, señaló que a veces parece necesario "ondear una bandera" para convencer al público de que una película es seria.

Durante su reflexión añadió que admira a quienes defienden la permanencia de ciertos géneros o espacios culturales, como las salas de cine, pero que también cree que cuando algo realmente interesa al público —como ocurrió con Barbie u Oppenheimer— la gente simplemente acude a verlo.

Fue entonces cuando lanzó el comentario que desató la polémica: aseguró que no le gustaría trabajar en ámbitos como el ballet o la ópera, donde, según él, se insiste en mantenerlos vivos aunque ya no despierten el mismo interés.

  • Tras decirlo, intentó suavizar su postura señalando que no quería faltar al respeto a quienes se dedican a esas artes. 

El fragmento de la entrevista se viralizó después de que Variety lo compartiera en redes sociales, provocando una fuerte reacción de la comunidad artística.


La mezzosoprano Isabel Leonard criticó la postura del actor y la calificó como limitada, señalando que resulta sorprendente que alguien que se considera artista desprecie otras formas de arte. A su juicio, descalificar otras disciplinas revela más sobre la actitud del actor que sobre las propias artes.

Por su parte, la cantante canadiense Deepa Johnny describió la opinión como "decepcionante" y subrayó que los artistas deberían apoyarse entre disciplinas para fortalecer la cultura.

Otras voces también se sumaron. El artista Franz Szony afirmó que el ballet y la ópera son formas de arte con siglos de historia que requieren enorme disciplina y talento, mientras que el coreógrafo Martin Chaix defendió que estas expresiones siguen plenamente vigentes.

Desde el ámbito institucional, Alistair Spalding, director artístico del teatro Sadler's Wells, aseguró que la danza está evolucionando constantemente y que, lejos de perder público, está atrayendo a nuevas generaciones interesadas en propuestas contemporáneas.

Como ejemplo, mencionó colaboraciones recientes entre figuras del ballet y artistas de otros géneros, como la bailarina Tiler Peck trabajando con el músico James Blake, o la compañía San Francisco Ballet colaborando con el productor electrónico Floating Points.

Asimismo, un portavoz de Royal Ballet and Opera destacó que tanto el ballet como la ópera han influido históricamente en otras disciplinas artísticas como el cine, el teatro, la moda y la música, y que millones de personas en el mundo siguen disfrutando de estas expresiones.

El debate surge además en un momento en el que figuras del sector operístico piden renovar el género con historias contemporáneas que conecten más con el público actual y con narrativas populares del cine y la televisión.