La actriz mexicana Eiza González se ha distinguido no sólo por su carrera artística, sino también por la franqueza con la que habla sobre temas personales, especialmente sobre su salud.
- En distintas ocasiones ha compartido su experiencia con los trastornos de la conducta alimentaria y recientemente decidió hablar sobre los problemas médicos que enfrentó durante años antes de recibir un diagnóstico adecuado.
En una entrevista con Women´s Health, la intérprete reveló que padece endometriosis, adenomiosis y síndrome de ovario poliquístico (SOP), tres padecimientos que afectan a muchas mujeres y que, según explicó, suelen ser minimizados o considerados "normales" durante mucho tiempo.
Señaló que durante años escuchó que síntomas como el dolor intenso, el sangrado abundante, los cambios de humor o el aumento de peso eran parte habitual del ciclo menstrual, lo que retrasó la detección de sus enfermedades.
Eiza explicó que fue hasta que su cuerpo comenzó a resentir con mayor fuerza estos problemas cuando decidió prestar mayor atención a su salud. A partir de los 30 años adoptó una rutina más estricta de chequeos médicos, realizándose estudios anuales, incluyendo resonancias magnéticas, para dar seguimiento a su condición física.
Fue gracias a uno de estos estudios que descubrió que padecía adenomiosis severa. Posteriormente, mediante otros análisis médicos y durante el proceso de congelación de sus óvulos, también fue diagnosticada con endometriosis y síndrome de ovario poliquístico.
La actriz compartió que la decisión de congelar sus óvulos surgió en medio de la incertidumbre sobre su salud y su futuro reproductivo. Ante los cambios que experimentaba su cuerpo, optó por tomar medidas preventivas para no perder la oportunidad de ser madre en el futuro.
También destacó el apoyo de su médica, quien le brindó confianza durante este proceso.
Asimismo, comentó que esta etapa la llevó a prestar mayor atención a su alimentación y a la actividad física, al considerar que el bienestar físico también influye directamente en la estabilidad emocional.
Reconoció que entender lo que ocurría con su salud le permitió ser más comprensiva consigo misma y dejar de cuestionarse por qué su recuperación era más lenta o por qué experimentaba dolores tan intensos.
Respecto a los padecimientos que enfrenta, especialistas explican que la adenomiosis ocurre cuando el tejido que recubre el útero invade la pared muscular del mismo, lo que puede provocar menstruaciones dolorosas, sangrados abundantes y aumento del tamaño del útero.
Por su parte, la endometriosis se presenta cuando tejido similar al endometrio crece fuera del útero, afectando órganos como los ovarios o las trompas de Falopio, lo que puede generar dolor crónico y dificultades para lograr un embarazo.
En cuanto al síndrome de ovario poliquístico, se trata de un trastorno hormonal que provoca la formación de pequeños quistes en los ovarios, lo que puede ocasionar irregularidades menstruales, exceso de hormonas andrógenas, acné, crecimiento excesivo de vello y, en algunos casos, caída del cabello.
Al compartir su experiencia, Eiza González también busca generar conciencia sobre la importancia de escuchar al cuerpo, acudir a revisiones médicas periódicas y no normalizar síntomas que podrían ser señales de padecimientos que requieren atención especializada.