La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció que la aprobación de la Ley Federal de Cine y Audiovisual en el Congreso de la Unión marca un paso clave para usar al cine mexicano como herramienta de soberanía nacional.
- Contrarrestando la dominancia de las grandes producciones extranjeras y reforzando narrativas propias de país y pueblos originarios.
Curiel explicó que la nueva ley busca:
- Impulsar narrativas mexicanas (que hablen de contextos, historia y memoria propios) y evitar que el público solo consuma producciones internacionales que no reflejan la realidad local.
- Garantizar el fomento al cine como derecho cultural, con apoyo progresivo del Estado condicionado a la disponibilidad presupuestal, pero con un aumento previo autorizado por la presidenta Sheinbaum para subrayar la importancia de la industria.
Señaló.
¿QUÉ CAMBIA EN SALAS DE CINE Y PLATAFORMAS?La Ley Federal de Cine y Audiovisual, aprobada el 15 de abril de 2026, actualiza el marco legal de 1992 y reconfigura producción, distribución, exhibición y preservación de obras cinematográficas y audiovisuales. Entre sus cambios más visibles están:
- Cuota mínima de películas mexicanas en cartelera:
- Toda sala de exhibición (comercial o independiente) debe destinar al menos el 10–15% de su tiempo de programación a cine mexicano.
- La cuota se calcula por sala, no por complejo, para evitar que los grandes estrenos extranjeros "desaparezcan" de los críticos doses nacionales.
- Mínimo de 14 días en cartelera:
- Las películas mexicanas deben permanecer al menos 14 días en cartelera (antes eran 7), para dar al público más tiempo de acceso real.
- Obligaciones en plataformas digitales:
- Las plataformas de streaming quedarán obligadas a reservar espacios garantizados para contenidos mexicanos, lo que abre la puerta a que el público acceda a títulos nacionales en sus pantallas domésticas sin depender solo de conveniencias comerciales.
La ley crea la Cinemateca Nacional, un órgano autónomo encargado de:
- Preservar, restaurar y difundir el patrimonio audiovisual mexicano.
- Digitalizar acervos históricos y abrirlos a audiencias jovens y escolares.
- Promover la formación de públicos, la investigación y la capacitación en temas cinematográficos.
Además, la norma:
- Reafirma derechos laborales y de autor, y contempla mecanismos de protección frente a la inteligencia artificial en áreas como el doblaje y la reutilización de imágenes.
- Promueve la equidad de género y la representación de grupos históricamente discriminados (pueblos originarios, comunidades LGTBIQ+, periféricas).
- Establece estímulos fiscales para proyectos que impulsen la diversidad cultural y lingüística, incluyendo producciones en lenguas indígenas y con equipos creativos inclusivos.
El gobierno de Sheinbaum vincula la ley con el concepto de soberanía cultural:
- No solo se trata de apoyar a la industria, sino de definir qué historias se cuentan, cómo se ven y quién las ve.
- Quiere que el cine mexicano llegue de forma estructurada a salas, plataformas y aulas, asegurando que las futuras generaciones consuman y reconozcan su propia mirada audiovisual.
En resumen, la Ley Federal de Cine y Audiovisual busca consolidar una industria plural, inclusiva y sostenible, con rol central en la construcción de identidad nacional, el equilibrio de poder frente a gigantes globales del streaming y el fortalecimiento de México como creador de contenidos, no solo como mercado de consumo.