Claudia Sheinbaum alcanza 71% de aprobación ciudadana en encuesta

La presidenta Sheinbaum presenta resultados positivos en medio de protestas y movilizaciones

SHEINBAUM PRESUME NÚMEROS TRAS MUNDIAL Y TENSIÓN SOCIAL

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó este lunes una encuesta de De las Heras Demotecnia que la coloca con 71% de aprobación ciudadana y una calificación promedio de 7.2, pese a semanas marcadas por marchas de la CNTE y movilizaciones de madres buscadoras.

  • El estudio indica que 23% de los encuestados le da un 10, 36% la califica entre 8 y 9, 15% entre 6 y 7, 17% entre 1 y 5 y 6% la evalúa con cero, lo que, según la casa encuestadora, la ubica un punto por encima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien registra 70% de opinión favorable y 19% desfavorable.

Sheinbaum celebró estos resultados durante su conferencia mañanera y, al compararse con su antecesor, lanzó un guiño competitivo:

Dijo, al destacar que el 71% de los mexicanos tiene una opinión "muy buena" o "buena" de su gestión, frente a un 11% neutral y solo 1% que la califica negativamente.

La medición forma parte de una serie de encuestas en las que De las Heras ya había reportado para ella niveles de aprobación cercanos a 70% y un repunte de casi 10 puntos desde inicios de año, en un contexto donde otras firmas también la ubican en torno a 70–72% de respaldo.

El sondeo también preguntó por los atributos que la ciudadanía más asocia con la presidenta: 14% la describe como "honesta", otro 14% dice que "conoce los problemas de la gente", mientras 11% la percibe "firme" y 11% "trabajadora"; otros rasgos mencionados son "capaz", "amable" y "responsable", todos con porcentajes cercanos a 9%.

Analistas han señalado que este tipo de atributos están alineados con la narrativa que el propio gobierno ha buscado posicionar desde el inicio del sexenio, y que ayudan a explicar por qué su aprobación se ha mantenido alta incluso en escenarios de preocupación por la economía y la seguridad.

Sheinbaum enmarcó la encuesta en el contexto del Mundial 2026, al señalar que los partidos de la selección mexicana generan "momentos de mucha unión" y que "cuando juega la selección, todo mundo está con la selección", en contraste con las tensiones políticas recientes.

Diversos análisis han descrito al futbol como uno de los principales factores de cohesión social en México, capaz de unificar temporalmente a sectores con posiciones políticas muy distintas, aunque advierten que ese efecto no sustituye la necesidad de atender problemas de fondo como la violencia, las desapariciones o los conflictos laborales.

  • Al mismo tiempo, el arranque del Mundial se ha dado en medio de protestas y conflictos sociales: reportes internacionales describen cómo manifestaciones de maestros, estudiantes y colectivos de familiares de personas desaparecidas han acompañado la inauguración del torneo, aprovechando la visibilidad mediática para colocar sus demandas en la agenda pública, mientras consultoras de riesgo han advertido que el campeonato puede funcionar como amplificador de la conflictividad social ya existente. 

En ese contexto, el hecho de que la aprobación presidencial se mantenga por encima de 70% sugiere, según analistas, que una parte importante de la ciudadanía distingue entre el clima de protesta y su evaluación general del gobierno, aunque el desgaste por la tensión social podría aumentar si las demandas no encuentran respuestas claras.