Habitantes de las comunidades de Punta de Mita y Emiliano Zapata, en el municipio de Bahía de Banderas recientemente denominado Nuevo Nayarit, realizaron una protesta este lunes para denunciar los daños ambientales ocasionados en la playa Las Cocinas.
Se trata de un sitio reconocido por ser área de anidación de tortugas marinas, donde desde hace semanas la empresa Cantiles de Mita, perteneciente al Grupo Dine, lleva a cabo trabajos con maquinaria pesada que incluyen la remoción de arena, tierra y rocas en plena zona federal.
Los inconformes también señalaron la presunta tala de mangle en dos esteros cercanos al desarrollo, lo que ha incrementado la preocupación por el impacto ecológico del proyecto.
Durante la manifestación, los pobladores se concentraron en la playa resguardada por elementos de seguridad y bloquearon el acceso al crucero de Higuera Blanca, una vía clave para el tránsito hacia la carretera federal y distintos complejos turísticos.
El activista Efraín López, quien encabeza el movimiento, afirmó que no están dispuestos a negociar el respeto a la zona federal ni a los límites del litoral. Exigió que la empresa repare los daños causados, destacando que la playa es utilizada por la comunidad para actividades como la pesca y la convivencia cotidiana.
De acuerdo con los pobladores, han sostenido al menos tres reuniones con autoridades y representantes del proyecto turístico Montage, una inversión estimada en 10 mil millones de pesos orientada a vivienda de lujo.
Denuncian daño ambiental y falta de permisos en playa Las CocinasSin embargo, acusaron que los desarrolladores no han presentado documentos que acrediten permisos para intervenir la zona federal y han retrasado respuestas concretas.
En una reunión previa, el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en Nayarit, José Rentería González, reconoció ante los habitantes que la obra no cuenta con Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y que únicamente opera bajo un aviso de obra por emergencia.
- Esta explicación generó cuestionamientos entre los asistentes, quienes no recibieron claridad sobre la supuesta urgencia que justificaría los trabajos.
Por su parte, el director de Desarrollo Urbano del ayuntamiento, Julio Sergio Santoyo Martínez, aseguró que el municipio no ha otorgado permisos de construcción en la zona de playa Las Cocinas, pese a que en el sitio ya se observan edificaciones en obra negra.
Tras la reunión del viernes, la presencia policial aumentó en la zona desde el domingo, lo que fue interpretado por los habitantes como una medida preventiva ante posibles nuevas protestas.
El alcalde Héctor Santana no había acudido inicialmente al lugar, aunque se informó que se presentaría posteriormente debido a la intervención de autoridades estatales que convocaron a un diálogo con los ciudadanos.
Los pobladores cuestionaron la actuación del gobierno municipal, señalando omisiones ante un conflicto ambiental de gran magnitud. Aunque el alcalde ha declarado estar al tanto de la situación, los inconformes consideran que no hubo atención oportuna desde el inicio.
Durante la protesta, el ambiente se tornó tenso. Los manifestantes expresaron su molestia por lo que consideran un abuso por parte de la empresa y exigieron detener de inmediato las obras. Incluso, uno de los responsables técnicos del proyecto reconoció que los trabajos presentan un avance cercano al 70 por ciento.
Días antes, los habitantes realizaron un recorrido por la zona afectada junto con autoridades para evidenciar los daños y demostrar, mediante mediciones, que la empresa estaría invadiendo la zona federal marítimo-terrestre.
Finalmente, el activista Efraín López reiteró que la exigencia principal es el respeto al litoral y a las playas que forman parte de la identidad y sustento de las comunidades, advirtiendo que no permitirán perder estos espacios ante el avance de desarrollos privados.