Nueva muerte de manatí en Bahía de Chetumal

La conservación de la fauna marina se ve amenazada tras la muerte de un manatí en la Bahía de Chetumal

ENCUENTRAN MANATÍ MUERTO CON POSIBLES HERIDAS DE HÉLICE EN LA BAHÍA DE CHETUMAL

Un ejemplar de manatí fue encontrado sin vida en las inmediaciones de la desembocadura de la Bahía de Chetumal, en un hecho que ha generado preocupación entre habitantes y visitantes de la zona.

  • De acuerdo con versiones no oficiales, el hallazgo fue realizado por un grupo de turistas que recorrían el área a bordo de una embarcación, quienes al percatarse de la presencia del mamífero dieron aviso.

Según los primeros reportes, el animal presentaba heridas profundas de tipo cortante, las cuales, de manera preliminar, se atribuyen al posible impacto con la hélice de alguna lancha. Sin embargo, hasta el momento no existe un dictamen oficial que confirme las causas exactas de la muerte.

El cuerpo del manatí permanece aún en una de las orillas del río, sin que autoridades ambientales hayan realizado el levantamiento correspondiente ni un análisis pericial. Una fuente que prefirió mantener el anonimato indicó que, hasta ahora, no se ha llevado a cabo ninguna evaluación formal para esclarecer lo sucedido.


Este caso se suma a una serie de eventos similares registrados en los últimos años en la región. En 2020 se reportaron cinco manatíes muertos en la misma bahía; en 2023 se localizó otro ejemplar sin señales visibles de impacto; mientras que en 2024 falleció el manatí rehabilitado conocido como "Pompeyo".

A causa de una infección interna. Posteriormente, en 2025, se reportó un nuevo deceso en la Bahía de Chetumal, aunque en ese caso tampoco se determinó una causa oficial.

El antecedente más reciente ocurrió a finales de febrero en el Río Hondo, a la altura de las comunidades de Javier Rojo Gómez y Pucté, en el municipio de Othón P. Blanco.

En ese lugar, pobladores encontraron otro manatí sin vida con lesiones similares, que también se presumió fueron provocadas por la hélice de una embarcación.

A pesar de que esta región cuenta con la denominación de Santuario del Manatí y existen disposiciones que limitan la velocidad de navegación para proteger a la fauna, en la práctica muchas embarcaciones circulan sin respetar estas medidas, desplazándose a altas velocidades y aumentando el riesgo para estos animales en peligro.