La detección de tres casos de gusano barrenador en distintos puntos de Texas ha generado un nuevo escenario para la relación sanitaria y comercial entre México y Estados Unidos, señaló Rogelio Soto Ochoa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD).
- Quien consideró que esta situación abre la puerta para retomar las negociaciones orientadas a la reapertura de la frontera para la exportación de ganado mexicano.
El dirigente explicó que el primer caso fue confirmado por autoridades sanitarias estadounidenses y que, poco tiempo después, se notificaron otros dos contagios en condados texanos ubicados cerca de la frontera con México. A su juicio, estos hallazgos modifican el contexto bajo el cual se establecieron las restricciones al ganado mexicano.
Ante ello, pidió al Gobierno federal fortalecer el diálogo con las autoridades de Estados Unidos para buscar una reapertura gradual de los cruces fronterizos destinados a la exportación de ganado, especialmente para aquellas entidades que mantienen estatus sanitarios favorables.
Soto Ochoa destacó que estados como Durango, Sonora y Chihuahua permanecen libres de la plaga y continúan cumpliendo con las certificaciones sanitarias requeridas en materia de tuberculosis y brucelosis. Estas condiciones, dijo, permitirían reanudar las exportaciones bajo estrictos mecanismos de supervisión y control.
Asimismo, recordó que el cierre de la frontera ha tenido un fuerte impacto económico para los productores pecuarios del país. Según explicó, más de 1.2 millones de cabezas de ganado destinadas al mercado estadounidense tuvieron que permanecer en territorio nacional, generando una sobreoferta que afectó los precios.
Esta acumulación de ganado provocó una disminución en el valor de comercialización de los animales en pie y posteriormente repercutió en el mercado de la carne, reduciendo los márgenes de ganancia para miles de productores mexicanos.
El líder ganadero sostuvo que la presencia del gusano barrenador en territorio estadounidense cambia las condiciones que originalmente justificaron las restricciones comerciales.
Por ello, consideró que si Estados Unidos decide mantener el cierre a las exportaciones mexicanas, el Gobierno de México debería evaluar la posibilidad de aplicar medidas similares al ingreso de ganado procedente de ese país.
Además, insistió en la necesidad de reforzar los controles zoosanitarios en la frontera sur mexicana para evitar la entrada irregular de ganado proveniente de Centroamérica, situación que, afirmó, ha contribuido a la propagación de la plaga en algunas regiones del país.
Finalmente, Soto Ochoa aseguró que Durango mantiene un estatus sanitario favorable y continúa libre de casos de gusano barrenador. Añadió que productores y autoridades trabajan de manera coordinada para fortalecer las labores de vigilancia y prevención, con el objetivo de conservar las condiciones que permiten al estado mantenerse competitivo en los mercados internacionales.