El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, presentó el Programa de atención inmediata para la protección a la industria de vehículos pesados, una estrategia de cuatro ejes encaminada a renovar la flota, impulsar producciones nacionales y mejorar la seguridad y el impacto ambiental en el autotransporte de carga.
- El anuncio se hizo en la conferencia matutina de la Presidencia, con el respaldo directo de la mandataria Claudia Sheinbaum.
- 1. Incentivos fiscales para unidades nuevas
Quienes compren camiones, tractocamiones y autobuses nuevos podrán deducir inmediatamente la inversión del Impuesto sobre la Renta (ISR) en el primer año, con el objetivo de acelerar la renovación del parque.
El gobierno destinó 2,000 millones de pesos para estimular la compra de vehículos producidos o ensamblados en México, dentro del marco del Plan México, que busca fortalecer la fabricación nacional.
- 2. Esquema de garantías para pequeños transportistas
Nacional Financiera (NAFIN) pondrá una bolsa inicial de 250 millones de pesos en garantías para micro y pequeños operadores (el "hombre‑camión" o "mujer‑camión"), que tradicionalmente pagan tasas de interés más altas y enfrentan rechazos de crédito.
En conjunto, el programa podría movilizar hasta 6,000 millones de pesos en financiamiento y reemplazos de unidades, beneficiando a la base de la pirámide del autotransporte.
- 3. Norma oficial de seguridad vehicular
El gobierno impulsará una nueva norma oficial de seguridad para vehículos pesados, con énfasis en frenos, sistemas de iluminación, cinturones, visibilidad y otros elementos clave.
La meta es reducir siniestros viales y mejorar la protección de conductores, pasajeros y peatones, al tiempo que se armoniza con estándares de seguridad más exigentes.
- 4. Control y actualización de importación de unidades usadas
Se actualizarán los precios de referencia para la importación de vehículos pesados usados, limitando la entrada de unidades de muy bajo costo que compiten deslealmente con la flota nacional renovada.
El sector ha pedido contener el flujo de "chatarras" usadas provenientes de Estados Unidos, que son viejas, altamente contaminantes y suelen no cumplir estándares de seguridad ni medioambientales.
¿POR QUÉ SE HACE EL PROGRAMA?La flota de vehículos pesados en México tiene una antigüedad promedio cercana a los 19 años, lo que afecta seguridad vial, eficiencia de combustible y emisiones de gases contaminantes.
El autotransporte de carga mueve más de 80% de las mercancías en el país y representa una de las "columnas vertebrales" de la economía, además de sostener aproximadamente 200,000 empleos directos en la industria de vehículos pesados.
ENFOQUE EN PEQUEÑOS EMPRESARIOS, NO EN GRANDES FIRMASSheinbaum subrayó que el esquema está pensado principalmente para pequeños transportistas, no para empresas grandes con mayor capacidad financiera. La mayoría de los vehículos pesados hoy pertenecen a operadores individuales cuyas unidades están muy envejecidas y no tienen recursos para renovarlas sin apoyo.
Con la deducción en un solo año y la bolsa de garantías, el gobierno busca que estos pequeños empresarios puedan adquirir unidades más seguras y menos contaminantes sin quiebre económico, a la vez que se estimula la producción de autobuses, camiones y tractocamiones en plantas nacionales.
RESPUESTA DEL SECTOR PRIVADORogelio Arzate Tapia, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), calificó el programa como "decisión estratégica" para el país, resaltando que modernizar la flota tendría impactos en seguridad, medio ambiente y productividad.
Además, valoró que el plan envía una señal clara de respaldo a la inversión manufacturera y a la consolidación de México como centro de producción de vehículos pesados dentro del bloque continental.