La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la próxima semana se dará a conocer el nuevo programa nacional de salud mental para jóvenes, enfocado principalmente en estudiantes de tercero de secundaria y bachillerato, etapas en las que se agudizan los cambios físicos, hormonales y emocionales típicos de la adolescencia.
ENFOQUE EN SECUNDARIA Y PREPARATORIASheinbaum explicó que ese periodo escolar es donde se concentran mayores transformaciones asociadas a la evolución física, la modificación hormonal y el desarrollo de la identidad emocional, lo que puede generar angustia, depresión o conductas de riesgo si no se acompaña con apoyo especializado.
- La mandataria subrayó que esas reacciones son parte de un proceso natural, pero eso no justifica dejarlas sin atención, sino todo lo contrario: requieren seguimiento y acompañamiento.
El programa, que ya se aplica de forma piloto en algunas escuelas, se ampliará a nivel nacional y se presentará de manera formal en los próximos días, con el objetivo de prevenir la violencia escolar y mejorar la convivencia en los planteles después del ataque mortal contra dos docentes en una preparatoria de Michoacán.
GUÍAS PARA JÓVENES, PADRES Y MAESTROSLa estrategia incluirá la distribución de guías dirigidas a estudiantes, padres de familia y docentes, para que todos identifiquen señales de alerta (como aislamiento, cambios bruscos de conducta o agresividad) y sepan a quién acudir.
Asimismo, se prevé capacitación docente y contratación de personal especializado en salud mental que de apoyo en las escuelas, recuperando la práctica que Sheinbaum impulso como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, cuando funcionarios visitaban planteles para reforzar la orientación psicológica y social.
VIOLENCIA EN ESCUELAS Y PAPEL DE LOS PADRESSobre la violencia en planteles, Sheinbaum señaló que, en el pasado, se realizaban revisones de mochilas y pertenencias para detectar armas u otros objetos peligrosos, pero esa práctica fue suspendida por recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
No obstante, la mandataria dejó abierta la posibilidad de que se retome o reconfigure el esquema, siempre y cuando se dé participación activa de los padres de familia, para que la vigilancia no recaiga solo en la autoridad, sino en la comunidad escolar.