La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atestiguó vía remota, desde Palacio Nacional, el hundimiento controlado del ex buque "Onjuku" frente a las costas de Tampico, Tamaulipas, con el fin de convertirlo en un arrecife artificial para fortalecer la biodiversidad marina.
La ceremonia, realizada en el marco de una mañanera, contó con la presencia de los secretarios de Marina, Raymundo Pedro Morales, y de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, así como del embajador de Japón en México, Kozo Honsei, y el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal.
- El "Onjuku" fue donado por Japón a México en 1978 y formó parte de las capacidades científicas de la Secretaría de Marina (Semar) hasta su desuso.
Tras un proceso de acondicionamiento ambiental, incluyendo la remoción de combustibles, aceites y residuos peligrosos, la embarcación de 36.9 metros de eslora fue hundida de manera controlada en un polígono a 30 kilómetros de Mezquital, integrándose al Sistema Arrecifal Artificial de Tamaulipas en el Golfo de México.
La secretaria Bárcena destacó que el nombre "Onjuku" significa "lugar de morada", y ahora servirá como nuevo refugio para corales, peces y otros organismos marinos, promoviendo la regeneración de ecosistemas costeros y la creación de hábitats submarinos sansibles.
La Semar y el gobierno estatal esperan que el sitio fomente la pesca sostenible, la investigación científica y el turismo marino responsable, al tiempo que se convierte en símbolo de la cooperación México-Japón.