Sheinbaum descarta riesgos en entrega de ex funcionarios a EU

Claudia Sheinbaum minimiza los riesgos en la entrega de ex funcionarios de Sinaloa a Estados Unidos, subrayando la importancia de la colaboración sin amenazas para México

ENTREGA NO REPRESENTA UN RIESGO PARA MÉXICO

La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que la entrega a Estados Unidos de los ex funcionarios de Sinaloa Gerardo Mérida Sánchez (ex secretario de Seguridad Pública) y Enrique Díaz Vega (ex secretario de Administración del gobierno de Rubén Rocha) represente un riesgo para México.

Señaló, minimizando la dimensión de impacto institucional de sus casos.

La mandataria también rechazó que la narrativa recurrente de funcionarios estadunidenses, incluido el presidente Donald Trump, sobre el supuesto poder absoluto del crimen organizado en México tenga sustento o deba leerse como una amenaza directa para el país.

Aclaró, señalando que en el diálogo bilateral se mantiene una postura distinta a la retórica pública.

UIF Y CONGELAMIENTO DE CUENTAS EN SINALOA

Sheinbaum confirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) llevó a cabo el congelamiento preventivo de cuentas bancarias de Rubén Rocha Moya con licencia, de sus hijos y de los demás funcionarios señalados en las solicitudes de extradición de Estados Unidos.

Sin embargo, precisó que no existe una investigación específica de la UIF contra Rocha Moya, sino que la medida se tomó de manera precautoria porque los bancos mexicanos están vinculados a entidades financieras estadunidenses y se aplican protocolos internacionales ante alertas de autoridades de ese país.

RESPETO A LA SOBERANÍA MEXICANA

Al abordar el caso de Sinaloa y la relación con Estados Unidos, Sheinbaum insistió en que debe quedar claro el límite de la colaboración bilateral:

Subrayó que en México las instituciones mexicanas, y no las extranjeras, son las responsables de combatir al crimen organizado, aunque reconoció que Washington puede aportar información útil.

En ese contexto, señaló que el gobierno estadounidense debe centrarse en reducir el consumo de drogas, detener el tráfico de armas a México y combatir el lavado de dinero en su propio territorio.

Expuso.

RESPUESTA A LA NARRATIVA DE "NARCOESTADO"

La presidenta criticó la idea repetida por sectores de derecha y por intelectuales ligados a gobiernos neoliberales —a quienes vinculó con el ex funcionario Genaro García Luna— de que México vive bajo un "narcoestado" o un "narco partido".

Retó.

Sheinbaum recordó los datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena): en el sexenio previo, se detuvieron a 39 líderes del crimen organizado y 666 criminales vinculados a esas organizaciones, de un total de 45 mil detenciones; en el actual, se han aprehendido a 56 delincuentes de alto nivel y 672 subordinados de cárteles.

Dijo.

COORDINACIÓN SIN INTERVENCIÓN MILITAR
  • La mandataria dijo que, tras su conversación con Trump la semana pasada, dos altos funcionarios de Estados Unidos vendrán a México: el nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, y la directora de la Oficina de Política Nacional contra las Drogas, Sara Carter, quien redactó el documento de estrategia en el que se reconoce el problema de consumo en su país.

Sheinbaum expresó interés en discutir con ellos la mejor forma de apoyar a México, insistiendo en que la ruta no pasa por la intervención militar estadounidense en territorio mexicano.

Concluyó, rechazando la idea de que el ejército de Estados Unidos pueda "operar" en México como solución al crimen organizado.