Halagos, piropos y miradas lascivas en el transporte público ya están tipificadas como acoso

El 70% de las mujeres mexicanas se sienten inseguras en su ciudad, los cajeros automáticos, el transporte público, las calles, dijo la senadora Gabriela Benavides

La reciente reforma que sanciona el acoso hacia las mujeres en el transporte público ya tipifica los piropos, halagos, comentarios y miradas lascivas como delito, destacó la senadora del PVEM, Gabriela Benavides.

En entrevista expuso que los espacios públicos son el lugar de encuentro para realizar la vida en sociedad. En ellos se desarrollan diversas actividades, generando la interacción social, el encuentro cultural, el desarrollo deportivo, entre otros.

    "Deben ser espacios llenos de luz, desafortunadamente se oscurecen por el registro de agresiones y hostigamiento sexuales en contra de las mujeres".
Tiempos de lucha contra el acoso

Expuso que han sido muchos años donde las mujeres callaban y dejaban pasar los comentarios sexuales, miradas lascivas en estos espacios públicos, por miedo a ser criticadas, a ser agredidas, por no aceptar un supuesto halago.

Subrayó que "los piropos, las miradas, los sonidos, las señales de índole sexual e incluso los comentarios sobre nuestro físico, no son un halago, son expresiones que violentan, que lastiman, que atemorizan a las mujeres que sólo queremos vivir libres".

Indicó que desafortunadamente, el 70% de las mujeres mexicanas se sienten inseguras en su ciudad. Los cajeros automáticos, el transporte público, las calles que usualmente utilizamos son lugares donde las mujeres se sienten inseguras.


Asimismo, la incidencia de delitos sexuales contra las mujeres es de cuatro por cada 100 habitantes, cifra que aumenta al considerar que muchas mujeres no denuncian estos delitos .

    "Si consideramos cifras no oficiales, 60 mujeres son violadas en un solo día. ¡Basta ya!", agregó Benavides.

La reforma expone que el acoso sexual en espacios públicos "es una forma de violencia que conlleva un abuso de poder respecto de la víctima, sin que medie relación alguna con la persona agresora".

    "Se manifiesta a través de una conducta física o verbal de connotación sexual no consentida ejercida sobre una o varias personas, en espacios y medios de transporte públicos, cuya acción representa una vulneración a los derechos humanos".

Por ello y por ellas es nuestra obligación abordar este tema en el Pleno del Senado, Reconocer las problemáticas existentes y garantizar los cambios legislativos que permiten erradicar cualquier forma de agresión hacia la mujer.