Un centenar de activistas propalestinos, entre ellos la ambientalista sueca Greta Thunberg y miembros de diversas flotillas de apoyo a Gaza, se congregaron este jueves en Bruselas para exigir a la Unión Europea que impida la comercialización de productos provenientes de asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada.
- Los cuales son etiquetados como si fueran elaborados en Israel.
La manifestación tuvo lugar frente a la sede del Consejo Europeo, a pocas horas de la reunión de líderes comunitarios. La movilización fue impulsada por integrantes de la flotilla Global Sumud, quienes denunciaron haber sido arrestados y víctimas de malos tratos por parte de autoridades israelíes, según reportes de la agencia Anadolu.
Durante la protesta, los participantes guardaron silencio mientras sostenían una gran pancarta con el mensaje "No nos arrodillaremos ante la ocupación". Además, exhibieron carteles con consignas como "No olviden Palestina", "UE, eres cómplice" y "UE, deja de comprar lo que Israel roba", en reclamo de una postura más firme del bloque europeo.
Entre los asistentes se encontraba el navegante belga Arno Meyns, quien aseguró haber sufrido fracturas en las costillas durante una intervención de las fuerzas israelíes.
También participó la enfermera y activista francesa Mariam Hadjal, quien denunció haber sido víctima de agresiones físicas y abuso sexual mientras permanecía detenida. Por su parte, la periodista árabe-judía Noa Avishag Schnall afirmó haber sido golpeada y amenazada con ser violada durante su arresto.
A la protesta se sumó Chloe Fiona Ludden, exfuncionaria de Naciones Unidas, quien renunció a su cargo como muestra de rechazo a la respuesta de la comunidad internacional ante la situación humanitaria en la Franja de Gaza.
Los organizadores de la movilización hicieron un llamado a los países miembros de la Unión Europea para que adopten sanciones económicas y comerciales contra los asentamientos israelíes, al considerar que estos son ilegales y contrarios al derecho internacional.