El cierre parcial del estrecho de Ormuz ha comenzado a generar afectaciones en el suministro de fertilizantes hacia África, una situación que podría aumentar la presión económica sobre diversos países del continente, informó el presidente de la Comisión de la Unión Africana, Mahmoud Ali Youssouf.
- Durante una conferencia de prensa conjunta con el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, el dirigente africano señaló que las restricciones al tránsito marítimo por esta importante vía comercial están interrumpiendo el flujo de fertilizantes necesarios para las actividades agrícolas de varias naciones africanas.
Ali Youssouf advirtió que esta interrupción ya está teniendo consecuencias económicas, al contribuir al incremento de los precios y profundizar la vulnerabilidad de algunas economías pertenecientes a la Unión Africana, que dependen en gran medida de estos insumos para mantener su producción alimentaria.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre el golfo Pérsico y el golfo de Omán, representa una de las rutas marítimas más importantes del mundo, debido al volumen de mercancías y recursos energéticos que circulan diariamente por esta zona estratégica.
La situación ocurre en medio de un escenario de tensión entre Estados Unidos e Irán, luego de meses de enfrentamientos entre ambas naciones.
De acuerdo con información difundida, los presidentes Donald Trump y Masud Pezeshkian firmaron por separado un memorando de entendimiento durante la noche del 17 al 18 de junio, con el objetivo de poner fin a más de tres meses de hostilidades y abrir el camino hacia un acuerdo definitivo.
Como parte de los compromisos establecidos, Estados Unidos acordó retirar el bloqueo naval contra Irán en un periodo de 30 días y desplazar sus fuerzas cercanas al país persa una vez que se concrete un acuerdo final.
Dicho pacto deberá negociarse en un plazo máximo de 60 días y posteriormente ser aprobado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Por su parte, Irán se comprometió a garantizar durante 60 días el tránsito seguro y sin costos de los buques mercantes que atraviesen el estrecho de Ormuz.
Además, prevé iniciar conversaciones con Omán y los países ubicados alrededor del golfo Pérsico para establecer mecanismos relacionados con la administración futura y la operación de los servicios marítimos en esta ruta clave para el comercio internacional.
Mientras continúan las negociaciones, autoridades africanas mantienen la alerta sobre los posibles efectos económicos derivados de las interrupciones en esta vía marítima, especialmente por su impacto en el acceso a fertilizantes y en la estabilidad de los mercados alimentarios.